El martes 10 de marzo En boca de todos vivió uno de sus momentos más tensos. Antonio Naranjo y Sarah Santaolalla protagonizaron un tenso enfrentamiento, que comenzó con la negación del periodista sobre la lesión de su compañera en el brazo izquierdo tras ser acosada en plena calle por Vito Quiles. Un encontronazo que acabó con la analista política abandonando, entre lagrimas, el plató del programa presentado por Nacho Abad.
Durante la discusión, Sarah Santaolalla recriminó al presentador que permitiera las fuertes acusaciones de Antonio Naranjo. "No está en la escaleta, pero no voy a censurar a Antonio", se limitó a decir Nacho Abad, quien luego mando un mensaje de "apoyo" a la colaboradora. Sin embargo, horas más tarde, la periodista lanzó un comunicado en el que anunciaba que deja de colaborar en En boca de todos.
Mediaset
"He decidido poner fin a mi trabajo en el programa En boca de todos. Esta ha sido la última encerrona. No puedo más, no tengo que aguantar más y no quiero blanquear más. Ninguna persona decente puede tolerar esto. Gracias a los que han estado a la altura", escribe Santaolalla en una publicación de X (antes Twitter), a la que acompaña con una carta.
La analista política explica las razones por las que ha decidido poner fin a su colaboración en En boca de todos. "En ese espacio me han acusado de ser desde 'concubina' hasta una 'falsa víctima' o de 'enseñar mis cocos'. Creo que no puedo estar en un lugar donde se desprecia a las víctimas, se nos humilla y se defiende a los agresores", afirma Santaolalla.
"Nos vemos en las pantallas, pero en otras más dignas"
"No puedo sentarme en una mesa en la que hay mentirosos profesionales, mercenarios de la información y gente pagada por el poder político y fingir que todos somos iguales. Es incompatible con todo lo que creo, defiendo y respeto. Por todo ello, se acabaron mis colaboraciones en ese programa de televisión, para que se acaben también las emboscadas", continúa la periodista.
En la carta, Santaolalla agradece "a Mediaset, a la cadena, a la productora y a la gente buena que hay detrás de las cámaras, al equipo de dirección y a los compañeros que sí han sabido estar a la altura". "Y adiós, para siempre, a los que no", señala, a la vez que reconoce que tiene "mucha dignidad". "Nos vemos en la pantalla, pero en otras más dignas", sentencia.