La TV por cable, en EE. UU., pasó de la necesidad de llevar contenido televisivo a zonas rurales y sin buena señal a remodelar por completo su negocio: pagar por más canales. Ahora, las cadenas se especializaban en contenidos, y cada nicho tenía el suyo: HBO para las películas y series, ESPN para el deporte, CNN para las noticias todo el día, Nickelodeon para el público infantil y la MTV para la música.
MTV fue lanzada en 1981 para dar cabida a un nuevo contenido que, por aquel entonces, hacía furor entre los jóvenes: los videoclips. Poco a poco, este canal especializado fue ganando fuerza y empezaba a convertirse en una marca cultural. En esta década, los canales de cable no llegaban directamente al espectador por su cuenta: necesitaban que las compañías locales de cable los incluyeran en su paquete. Es decir: MTV tenía que convencer a los operadores de cable para que la incluyeran en su oferta.
Aquí es donde estaba el negocio. Muchos canales cobraban a esos operadores un tanto por ciento por cada abonado. Parecían decir: "Si quieres ofrecer a tus clientes un canal como MTV, págame X por abonado". Si el canal se volvía muy popular, como fue el caso de MTV, este podía presionar al operador. Vemos que tus abonados quieren MTV. Si no me pagas más, y el canal desaparece, te arriesgas a que los abonados se enfaden o se vayan".
Ted Turner, uno de los grandes nombres de la historia del cavle y el que intentó hacer frente a MTV
Aquí es donde entra en escena el magnate Ted Turner, uno de los grandes nombres de la historia del cable. Aún no tenía el gigantesco emporio que llegó a atesorar, pero ya contaba con prestigio, canales y, sobre todo, mucho, mucho dinero. Además, tenía una visión de negocio infalible. Suya fue la idea de usar el satélite para ampliar la señal de su canal en Atlanta, el WTBS. WBTS, en un principio, solo emitía en la ciudad de Atlanta. Turner mandaba esa señal a un satélite; este la redistribuía por todo Estados Unidos y las compañías locales de cable captaban esa señal y la metían en sus paquetes. De repente, una tele local podía verse en muchísimos hogares de todo el país. Había nacido la 'superstation'.
Así las cosas, y viendo cómo MTV presionaba a las operadoras de cable para aumentar el porcentaje de sus beneficios, decidió crear un feroz competidor a la MTV llamado Cable Music Channel (CMC). El canal se lanzó como el primer competidor nacional real de la MTV, que llevaba tres años emitiendo.
Turner presentó el canal como la verdadera alternativa para todos los públicos, frente a una MTV llena de violencia, sadismo y contenido sexualizado. La primera emisión arrancó con I Love L.A. de Randy Newman, toda una declaración de intenciones, ya que el canal quería tener un marcado aire californiano.
Además, Turner también quiso presentar la CMC como un arma defensiva para los operadores de cable. Si MTV subía los precios, allí estaban ellos para ofrecer 'lo mismo', más barato. Por supuesto, CMC iba a tener una programación más comercial, abierta y familiar. MTV estaba muy asociado a las tribus urbanas, el rock, la estética juvenil... CMC quería ser menos una 'MTV para adolescentes rockeros' y más una radio musical con escaparate televisivo y para todos los públicos.
Una más rockera, otra más country
Había más puntos de discordancia frente a la MTV. El canal aportaba géneros más variados que aquella, con soft rock, country y éxitos contemporáneos. Más radiofórmula y menos hits rockeros. Los presentadores no tenían tanto protagonismo como en la MTV: Turner defendía que la gente quería escuchar música, no a bustos parlantes. Y como en la radio, la CMC también incluía noticias, deportes y meteorología. El concepto de 'radio televisada' no lo dije antes porque sí: era la intención de Turner.
Se las prometía muy felices el bueno de Turner, y el canal solo duró 36 días. Los operadores de cable seguían confiando en la MTV aunque sus precios fueran elevados y no querían incluir en sus paquetes un segundo canal musical. Por otro lado, la MTV se tomó muy en serio la afrenta de Turner, ya que este llegaba a ofrecer su canal prácticamente gratis. La respuesta de la MTV fue agresiva, afianzando su relación con los operadores y ampliando su campo de acción a artistas y discográficas.
Por otro lado, Turner lo tenía complicado para acceder a los videoclips, ya que la MTV tenía relaciones fuertes, como ya hemos dicho, con los artistas y las discográficas. Sin duda, Turner llegó tarde y la MTV había calado demasiado hondo, demasiado rápido. Al final, el canal CMC ha pasado a la historia por su estrepitoso fracaso, uno de los más grandes de la historia de la televisión por cable.