En 2016, el equipo RockCampers del concurso de Antena 3 'Boom' se llevaba a casa el segundo premio más importante de la historia de la TV en nuestro país, nada menos que 2.326.500 €. A cada uno de los cuatro miembros le correspondió más de 300.000 €, una cantidad que, seguramente, no te da para mandar lejos tu trabajo, pero sí que ayuda para, como se dice vulgarmente, 'tapar algún agujero'. También, por supuesto, para darse un capricho.
El capricho del manuscrito medieval
Justo un capricho fue una de las compras que hizo un integrante del equipo: una réplica del Manuscrito Voynich, uno de los libros más enigmáticos de la historia. El Manuscrito Voynich es un códice ilustrado, escrito en una lengua o sistema de signos que todavía no ha sido descifrado, con dibujos de plantas extrañas, diagramas astronómicos y figuras humanas que han desconcertado a investigadores durante más de un siglo.
A día de hoy, este manuscrito medieval de unas 102 hojas de pergamino se encuentra conservado en la Biblioteca Beinecke de la Universidad de Yale. El origen exacto de la obra sigue sin estar determinado, pero el análisis científico la sitúa a comienzos del siglo XV, y sugiere que podría haberse elaborado en Europa central.
Gestmusic
Pues bien, Héctor, uno de los miembros de RockCampers, compró una copia facsímil del Manuscrito Voynich, tal y como lo describe en una entrevista para El Español. "Una editorial española consiguió los derechos de la Universidad de Yale (donde lo tienen guardado en su biblioteca de libros raros) para elaborar artesanalmente unas réplicas exactas del mismo que son ahora una pieza de colección y yo tengo la fortuna de tener una".
Este manuscrito, a día de hoy, sigue siendo protagonista de teorías bastante locas. Una de las versiones más extravagantes asegura que se trata de un diario o mensaje dejado por un ser de otro planeta. Otra de las teorías, esta más plausible, es que se trata de un libro que contendría fórmulas esotéricas, rituales o conocimiento oculto protegido mediante un código.
Otra teoría, esta mucho más prosaica, asegura que se trataría de una falsificación muy elaborada, creada para impresionar a coleccionistas o engañar a eruditos. Se ha sospechado del propio descubridor del manuscrito, Wilfrid Voynich, aunque no hay pruebas concluyentes al respecto.