Si uno de los objetivos de la televisión que pagamos entre todos es el de ejercer de servicio público, La 1 de TVE lo cumple con creces con el programa Dog House. Este programa hermana a personas que quieren adoptar perros con aquellos animales que lo necesitan. Con este show se pretende fomentar la adopción responsable de los animales y concienciar acerca del maltrato animal y el abandono. Todo bien.
El programa, presentado por Chenoa, presenta en cada uno de sus capítulos a distintas familias que quieren adoptar un perro. Las historias suelen estar bien cargadas de buenos sentimientos y el personal del refugio estudia cada caso para elegir el perro adecuado para cada familia.
Uno de los casos más emotivos de 'Dog House'
Uno de los casos más emotivos fue el protagonizado por tres mujeres, Julieta, Rosa María y Rosa. A la más pequeña, Julieta, de solo ocho años, le encantan los perros y los dragones, y está muy ilusionada con adoptar un perrito. La situación familiar es delicada: Rosa cuida de su madre, Rosa María, desde que hace unos años sufriera un derrame cerebral que le paralizó todo el lado izquierdo de su cuerpo. Ahora, Rosa ha recuperado la ilusión al querer adoptar un perro. "Le voy a dar al perrito el mismo amor que le doy a mi nieta", comentó en el programa una emocionada Rosa María.
La perrita que le presentaron fue Lulú, rescatada de un criadero ilegal, "un trozo de carne explotada", como la llegó a definir Carol, una de las chicas que trabajan en el albergue. Otra de las trabajadoras del refugio, Claudia, teme que Julieta sea una niña demasiado enérgica para la perrita. No podía estar más equivocada, ya que, contra todo pronóstico, la niña se comportó de un modo muy calmado cuando conoció a Lulú. La perrita, al principio, se quedó bloqueada al ver a la familia, pero pronto ha ido cogiendo confianza.
Dog House es uno de esos realities en los que de verdad sientes que la productora está intentando hacer algo positivo por las personas. La gente acude porque necesita un animal de compañía, y los perritos encuentran por fin una familia que los adopte y los quiera. Si eres un amante de los perritos, es complicado que no se te escape una lágrima viendo este programa.