Luján Argüelles es uno de los fichajes estrella de La Séptima. La presentadora reflexionará sobre la vida en su propio programa de fin de semana en el nuevo canal de la TDT, que comienza sus emisiones el próximo 5 de noviembre. Antes de esta nueva etapa, El camino de la verdad en Telecinco fue su último formato en la televisión española y la presentadora llegó a sincerarse sobre su infancia.
La tercera entrega de El camino de la verdad, emitida el 21 de julio en Telecinco, mostró el lado más personal de Luján Argüelles, quien tuvo una profunda conversación con la 'coach' experta en 'mindfulness' y crecimiento personal Paz Calap tras ver una serie de imágenes que retrataban su infancia.
National Geographic
"Esa niña soñaba con salir de allí para vivir", recordó la presentadora, refiriéndose al municipio en el que vivió sus primeros años. Lujan Argüelles sintió de pequeña que Salas (Asturias) tenía "límites y barreras" al ser "un sitio pequeño" con otras creencias. "O por lo menos es lo que siente el entorno", recalcó la asturiana, quien acabó se marchándose a Oviedo para iniciar sus estudios superiores de Piano en el conservatorio de la ciudad y luego empezar su carrera profesional en Madrid.
Ahora, con una vista más madura, la presentadora adora su pueblo y siempre que puede pone rumbo a allí. "Mi hija me mata si no volvemos, le parece el pueblo más bonito de Asturias [...] Ahora se organizan un montón de actividades interesantes y se ve que se intenta mantener el entusiasmo de la gente [...] Partes de estar con gente muy enraizada y sana, lo que te permite ir a una ciudad como Madrid con la fortaleza que te da la tierra de Salas", explicó en 2025 durante la presentación de su libro El regalo de Miranda.
Así es Salas, el pueblo asturiano que vio crecer a Lujan Argüelles
Salas es un municipio de Asturias con tan solo 1.000 habitantes. Conocido como "la puerta de occidente", el pueblo de Lujan Argüelles es una de las villas medievales mejor conservadas de la región y atesora uno de los conjuntos históricos monumentales más importantes de la región, declarado como Bien de Interés Cultural desde 1994. Y es que este concejo es especial al estar lleno de historia.
Según recoge el National Geographic en su web de viajes, Salas creció a los pies de un castillo que la reina Urraca entregó al conde Suero en 1120, y se asentó a las orillas del río Nonaya. La villa se convirtió en cruce de peregrinos, vaqueiros de alzada y pescadores en busca de los salmones del Narcea, conservando su aire medieval hasta que en los siglos XIX y XX los emigrantes que volvían de las Américas dejaron en su arquitectura un legado indiano.
En los alrededores de Salas se encuentran espacios impresionantes, como la Cascada del Nonaya o el Santuario de la Virgen de la Asunción del Viso, y su casco histórico tampoco tiene nada que envidiar. Sin embargo, lo que más llama la atención son los cuatro Monumentos Nacionales que son auténticos símbolos históricos: la Colegiata de Santa María la Mayor, la Torre de la Villa, el Palacio de Valdés Salas y el Tejo de San Martín.