Este miércoles, 4 de noviembre, Ramón Espinar sorprendió a sus seguidores con un importante anuncio: abandona en En boca de todos, el programa de Nacho Abad, tras cuatro años colaborando. En un vídeo publicado en sus redes sociales, el politólogo y exdirigente de Podemos ha explicado los motivos que le han llevado a tomar esta decisión.
"No voy a seguir colaborando con el programa", señala Ramón Espinar, quien cree que En boca de todos tiene "una línea editorial marcadamente muy de derechas y un presentador muy de derechas" por lo que sufría las "dificultades" de ir "a contracorriente". Eso sí, deja claro que siempre se ha sentido libre para opinar.
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Ramón Espinar afirma que tener una ideología diferente no significa que "no haya podido dar mi opinión allí". "He estado súper a gusto, siempre he podido dar mi opinión, siempre he podido decir lo que quisiera, en muchas ocasiones incluso con una dinámica de enfrentarme al presentador en las opiniones. Y siempre bien, el trato siempre ha sido estupendo", reconoce el politólogo.
El colaborador señala que En boca de todos tiene un "ambiente de trabajo muy bueno", "incluso" con Carlos Cuesta y Antonio Naranjo, dos de los colaboradores conservadores con los que "siempre" ha tenido "muy buena relación" pese a los enfrentamientos. "Diría que hasta que se enciende la cámara, es un sitio en el que he estado agustísimo", comenta.
¿Por qué Ramón Espinar ha dejado de colaborar en 'En boca de todos'?
Para Ramón Espinar, el principal problema venía cuando se encendían las cámaras en plató porque "ya no estaba a gusto". "No tiene que ver con el trato personal ni profesional, sino con el tono del programa, el formato, el lenguaje audiovisual y el tipo de debate que se daba allí", explica el politólogo, quien se veía "muy gritón" y le "costaba cada vez más defender mis posiciones, estar calmado y poder hacer intervenciones tranquilas".
El colaborador reconoce que él prefiere "estar tranquilo" para "defender mis ideas" y eso no puede ser "en una dinámica de tertulia agresiva, gritona y con un lenguaje, digamos, de reto y de zasca". "No es en el lenguaje en el que yo me tengo que mover y, además, creo que en esta época no construye nada bueno", señala.
Además, Ramón Espinar destaca que su salida del programa de Cuatro no tiene que ver con otra oferta de trabajo: "En este caso particular, no es que hubiera ninguna opción sobre la mesa a la misma hora que En boca de todos. Simplemente, ya no estaba a gusto cuando se encendía la cámara", reconoce el colaborador, quien concluye con la importancia de que haya "voces progresistas en todos los lados".