El País
Pero hay bastantes cosas que funcionan admirablemente en esta película , como la capacidad hipnótica de sus imágenes, la utilización que Burton hace de ese compositor siempre vibrante, emotivo y profundo llamado Danny Elfman, un clima que te mantiene expectante. Sin embargo, me cansa un poquito la grandilocuencia delirante de Johnny Deep. Es una película que ves y escuchas con agrado, pero el poso que deja es escaso.
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