Sara (Carla Campra) acaba de llegar a un pueblo en medio de la nada en los años ochenta. Allí vive solo animada por su mejor amiga Rebe (Aina Quiñones). Todo va bien hasta que un día de vuelta de fiesta se encuentran con una muñeca vestida de comunión.
Dani, un chico que se ha dedicado en los últimos años a cuidar de su padre, decide retomar su vida y emprender un viaje tras la muerte de éste. Antes de eso, se anima a acudir a una fiesta como despedida. Allí conoce a Mila, una joven misteriosa e inestable que convertirá esa noche en una pesadilla. Las consecuencias de este encuentro llevarán a Dani al extremo, planteándose cosas que jamás se habría imaginado.