Con la Tercera Guerra Mundial a punto de estallar, un grupo de multimillonarios se refugia del conflicto en un búnker de lujo donde no falta de nada. Los afortunados ven cómo el mundo exterior se derrumba al mismo tiempo que entre ellos se abren heridas del pasado que quedaron abiertas.
Marco tiene un problema con el abuso de drogas. Incapaz de desconectar, consume todo lo que le ofrecen. Su hermano, Ángel, intenta enseñarle un tipo de vida más saludable, sin tener que drogarse para divertirse, y saca a Marco de fiesta con su grupo de amigos. Sin embargo, Marco abandona la fiesta pronto para inyectarse heroína solo, y cuando Ángel va en su búsqueda, es atropellado y los causantes se dan a la fuga.