Los Cuatro Jinetes están de vuelta en la nueva película de la saga, que llega a las salas de cine este viernes 14 de noviembre
No sé qué pensaría de la franquicia Ahora me ves si fuese una gran aficionada a la magia, pero la saga iniciada por Louis Leterrier en el año 2013 nunca tuvo la mínima intención de que los trucos de magia de su grupo de protagonistas, Los Cuatro Jinetes, resultasen creíbles. La saga, desde el estreno de la primera película, siempre ha estado al servicio del puro espectáculo.
Puestas en escena tan perfectas como imposibles, coreografías milimétricas pero irrealizables, trucos tan inverosímiles que solo cabe creer que la magia real existe y todo ello a un ritmo vertiginoso en el que, cuando quieres asimilar lo que has visto, los artistas ya han llevado tu atención a otro lugar. No solo el espectáculo de Daniel Atlas, Merritt McKinney, Henley Reeves y Jack Wilder es el mejor show de magia jamás visto, es que además de allí los espectadores salen con los bolsillos llenos.
La cuestión es que Ahora me ves no tenía que ofrecer credibilidad para cautivar el público porque tenía todo lo que necesitaba: espectáculo, un grupo de personajes mortalmente carismático -el grupo de Jinetes interpretado por Jesse Eisenberg, Woody Harrelson, Isla Fisher y Dave Franco-, un hilo conductor en forma de thriller y la capacidad de engañarte tanto y tan fuerte que absolutamente nadie podría ver venir su plot twist.
La fórmula del éxito
Y por eso, probablemente, aunque la crítica no se rindiese precisamente a sus pies, la película funcionó tan bien en taquilla. Porque era entretenida, imprevisible, divertida y, en esencia, brindaba el buen rato que cualquier espectador quiere disfrutar en el cine. Así, no es de extrañar que tres años después, nadie pudiera resistirse a hacer una secuela -a excepción de Isla Fisher, que no estaba disponible para el rodaje y fue sustituida por Lizzy Caplan-: Ahora me ves 2 (2016), que fue dirigida por (el futuro director de Wicked) John M. Chu e igualmente exitosa en cines.
Ahora, 12 años después de la primera película, llega a las salas de cine la tercera película de la franquicia, en esta ocasión dirigida por Ruben Fleicher: Ahora me ves 3 -cuyo nombre en ingles, Now You See Me: No You Don't, mola muchísimo más- y, para sorpresa de nadie, pero sí quizá alguna que otra decepción, ha vuelto a apostar por la fórmula de éxito que llevó a sus anteriores a recaudar unos 700 millones de dólares en todo el mundo.
La principal novedad de Ahora me ves 3 radica en la introducción de tres personajes nuevos que, al más puro estilo de esos thrillers policíacos en que un veterano agente debe trabajar con un joven novato pero no por ello menos brillante, se acaban uniendo a Los Cuatro Jinetes para llevar a cabo una misteriosa misión. Un grupo de jóvenes ilusionistas -Dominic Sessa, Ariana Greenblatt y Justice Smith en la piel de Bosco, June y Charlie- capaces de sorprender a los más grandes magos del mundo, que vuelven a reunirse tras años separados después de las consecuencias de su última misión.
El hilo argumental de la película también es diferente, por supuesto, pero la película no asume riesgos: espectacularidad visual, trucos imposibles que van escalando a más imposibles aún a medida que avanza la película, una villana a batir -que en este caso está interpretada por la siempre excepcional Rosamund Pike- y un giro de guion al que es completamente imposible adelantarse y funciona como gran sorpresa de la película. Todo ello aderezado con guiños y sorpresas perfectamente orquestados para satisfacer la nostalgia de los más fieles más de la franquicia.
Una vez vista Ahora me ves 3, podría decir que, al menos argumentalmente, quizá no había suficiente razón para hacer una nueva secuela, pero la franquicia ha dado con la fórmula para darle a su público lo que quiere y crecer manteniendo su esencia intacta. Y eso tampoco es fácil.