Un clásico que sigue trascendiendo generaciones, porque la juventud siempre es eterna
Hay mucha impresión generalizada de que los clásicos son algo muy de su tiempo, y que hay que ajustar la mentalidad para poder apreciarlos como es debido. Pero hay películas que desafían esa concepción y que se mantienen importantes no sólo en la mente de los que la vieron en su momento, sino que otras generaciones llegan a ellas y la adoptan como propias.
Pocas representan mejor esa capacidad que El club de los poetas muertos, una película juvenil inmortal porque la juventud es un concepto eterno. Y Peter Weir supo representarla en una emocionante película que protagonizan Robin Williams e Ethan Hawke y que se puede ver en Netflix por tiempo limitado. El 3 de febrero es su último día en la plataforma.
En el prestigioso colegio estadounidense de Welton, el principio básico es la disciplina, la cual es llevada a rajatabla por todo el claustro de profesores. El curso se acaba de inaugurar y un nuevo profesor llamado John Keating pretende emplear otros métodos más amenos para educar a sus alumnos. Entre el grupo de compañeros se encuentran cuatro jóvenes que acaban de conocerse.
Las mejores películas de 2025, según SensaCineSus sueños e inquietudes pronto se verán hechos realidad gracias al profesor Keating quien les enseña que en la vida hay que vivir el momento. Para ello, crearán un lugar donde expresar sus ideas libremente al que llamarán "el club de los poetas muertos". Esto provocará una revolución en el estricto centro que les traerá problemas a los chicos y al propio profesor.
La película fue un proyecto muy codiciado por Disney, que la produjo a través de su estudio de cine adulto Touchstone a partir de un atractivo guion de Tom Schulman. Este escribió la historia a partir de su propia infancia en un internado, inspirado por un profesor que le instó a pensar fuera de convencionalismos.
'El club de los poetas muertos': encontrarse a sí mismo
El proyecto tuvo varios contratiempos, principalmente por la negativa de Williams a trabajar con el primer director contratado. Touchstone lo reemplazó por Peter Weir, que otorgó la sensibilidad y candor humano necesario para hacer de El club de los poetas muertos un retrato juvenil tan inmortal como en cierto modo lo es Picnic en Haging Rock.
Ethan Hawke notó los problemas de Robin Williams en el rodaje de 'El club de los poetas muertos': "Fue agotador"Sensible, y ocasionalmente sensiblera, aunque debidamente contenida evitando cargar en exceso el drama de los jóvenes protagonistas, y también cuidado la figura del profesor para ser inspirador, pero también alguien real. Una película estupenda sobre la importancia de las figuras que inspiran contra los entornos que reprimen, y la necesidad de un joven de encontrarse a sí mismo.
Puedes ver El club de los poetas muertos en Netflix hasta el 3 de febrero.
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