Un experto prevé lo que pasaría si Netflix compra Warner Bros.: El resultado es un mundo lleno de películas algoritmo
Andrea Zamora
-Redactora
Fan de la fantasía, el 'thriller' y la ciencia ficción. Vive entre mundos distópicos, misterios por resolver y universos inventados.

La promesa de la plataforma de un estreno en cines de 45 días es "engañoso" y será devastador para la industria, que no podrá permitirse proyectos arriesgados y diferentes

El mundo de las historias está a punto de cambiar. Y no para bien. La variedad y diversidad, lo diferente y lo nuevo, son términos que van a desaparecer en el tipo de cine que se construirá cuando la compra de Warner Bros. por parte de Netflix se haga efectiva. Al menos, eso es lo que prevé Joseph M. Singer, un productor y ejecutivo cinematográfico que ha vaticinado cómo será el futuro una vez que la plataforma de 'streaming' se haga con el estudio de más de 100 años de historia. Ted Sarandos, CEO de Netflix, ha prometido que las películas se estrenarán en cines de forma exclusiva y que estarán 45 días en carteleras. Y, aunque parece algo positivo, en realidad es engañoso y devastador para la industria.

Tal y como explica Singer en Deadline, la industria cinematográfica saca rentabilidad de las películas a través de las diferentes ventanas de exhibición -cada ventana es el tiempo que un proyecto está de forma exclusiva en un único canal de exhibición- por las que pasa un título. Actualmente, un filme se estrena de forma exclusiva en cines, luego pasa a TVDO -la venta y alquiler digital- y, posteriormente, a una plataforma de 'streaming'. Como destaca Singer: "Este modelo de distribución de secuencias apiladas es la estructura fundamental que impulsa la creación de valor y la diversidad creativa en la industria cinematográfica".

"Esto no pasaba desde los años 70": Christopher Nolan no confía en las palabras de Netflix sobre la compra de Warner Bros.

Sarandos promete 45 días en cines porque es la ventana mínima de acuerdo a datos cuantitativos de estudios grandes y pequeños. Si ese mínimo de días se rompe, "la estructura fundamental que ha impulsado la rentabilidad de la industria cinematográfica durante décadas se derrumbará, lo que representa una amenaza mortal para la sostenibilidad a largo plazo del ecosistema cinematográfico global". Esto es porque, a medida que una película pasa por cada una de las ventanas, el estudio que la ha hecho recibe dinero por ella y eso es lo que la hace rentable. Las ventanas posteriores a la de los cines son una alta fuente ingresos porque no hay casi costes asociados a ellas. Sin embargo, el paso del filme por salas es clave y, a medida que se erosiona, también ocurre lo mismo en los mercados posteriores.

Poner en peligro las ventanas de exhibición

El problema con Netflix es que se saltan un paso: el de la ventana TVDO. Es decir, estrenarán películas en cines durante 45 días y luego pasarán a 'streaming' directamente, cuando lo que suele ocurrir es que hay que esperar entre 90 y 120 días tras el estreno de un filme en cines para que un llegue a una plataforma. Para Singer, "esto marca la diferencia entre salvar la exhibición en salas o dejarla desaparecer".

Los espectador ya no irán a las salas a ver una película porque podrán hacerlo dentro de un mes en su casa cuando el servicio de 'streaming' que ya están pagando la añada a su catálogo. Esto es algo que ya ocurrió durante la pandemia de COVID-19, cuando algunos estudios redujeron los tiempos entre ventanas. Muchos como Warner Bros. y Disney han ido reculando. Singer lo pone sobre la mesa: "El año pasado, Disney extendió el plazo de exhibición de varias películas más allá de los 100 días. También fue el primer año en que Disney+ generó más de mil millones de dólares en ganancias. Este es solo un ejemplo de un estudio que concluyó que el experimento fracasó".

Y aquí es cuando empieza a formarse un mundo lleno de películas algoritmo, que son aquellas en las que no importa la historia que se va a contar, sino cómo se va a contar solo para que se consuman en masa: "Sustituir los ingresos de las salas de cine con 'streaming' favorece a la plataforma frente al creador de contenido, lo que provoca que las salas de cine pierdan la taquilla, que les proporciona un alto margen de beneficio. Y como el mercado se habrá contraído, los estudios no podrán compensar esta pérdida con ingresos de 'streaming". También: "Sin éxitos cinematográficos que generen flujo de caja inmediato, los estudios tienen menos capacidad para reinvertir en nuevas producciones. Los modelos que priorizan el 'streaming' oscurecen las métricas de rendimiento, lo que impide a los estudios pronosticar con precisión el valor de su catálogo".

La misma película una y otra y otra y otra vez

Aunque Sarandos afirmó que un fenómeno como el Barbenheimer -el estreno el mismo día de Barbie (2023) y Oppenheimer (2023)- podría haber ocurrido igualmente sin un estreno en cines, se equivocaba. Una película que llega a cartelera adquiere cierto estatus de evento y a eso hay que añadir que el espectador no sabe cuándo llegará ese proyecto a 'streaming', lo que incita a su consumo inmediato.

Todo esto conlleva, además de la pérdida de empleos, a eliminar la toma de riesgos creativos. "Solo unos pocos directores y estrellas muy populares podrán crear historias originales sin propiedad intelectual. El negocio se convierte en una monocultura centrada en superproducciones o megafranquicias. Las películas que dependen del boca a boca en las salas, como los dramas, comedias y películas para adultos de presupuesto medio, pierden su rentabilidad. La clase media del cine desaparece. El contenido diseñado para algoritmos de 'streaming' de alto volumen, en lugar de la excelencia cinematográfica, se convierte en la norma", aleta Singer. "Los estudios dejan de ser fábricas de películas y se convierten en gestores de propiedad intelectual".

En resumen: viviremos en un mundo lleno de películas algoritmo. Matt Damon habló recientemente sobre las reglas que establece Netflix a la hora de hacer filmes. Todo va a conducir a que la misma fórmula, que ya se sabe ganadora, se repita continuamente y veremos la misma película una y otra vez.

Martin Scorsese ya mostró su preocupación sobre las películas hechas por algoritmos en enero de 2020. "El algoritmo es peligroso porque te quita la visión creativa. Creo que tienes que tomar tu propia decisión sobre la visión creativa", afirmó en el Festival de Cine Internacional de Palm Springs.

Como concluye Singer: "Sin las ventanas de distribución, la industria cinematográfica no evoluciona: se reduce a la irrelevancia y desaparece en una versión más pequeña y menos creativa de sí misma". Parece una película de terror distópica, pero es la realidad: la creatividad humana está en peligro.

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