Lo importante no es lo que somos, sino lo que reflejamos: 'Rosebush Pruning' es un desastre cinematográfico, pero con una belleza estrambótica
Alejandro G. Calvo
-Director de SensaCine
De sangre soriana, nacido en Barcelona en 1978, y residente en Madrid. Crítico de cine desde la adolescencia, llevo 25 años escribiendo sobre películas. Ahora, principalmente, hago videos para el canal de YouTube de SensaCine donde la serie "Cine A Quemarropa" es uno de los mayores hits en la red.
Escrito con:
Sara Heredia

Tercera crónica desde el Festival de Berlín. Karim Aïnouz dirige el que se perfilaba como uno de los títulos más gordos de la Berlinale, pero no ha convencido

En Berlín hace frío, mucho frío. Y aunque en la sala de cine se está resguardado y a buena temperatura, hay propuestas dentro del certamen que también te dejan poco menos que congelado. Rosebush Pruning (La portadora de rosas), de Karim Aïnouz, se perfilaba como uno de los títulos más gordos de la Berlinale, pero ha sido recibida con escepticismo. Es una película muy llamativa, con nombres propios, con muchas ideas, pero es un desastre.

La película es un desastre, pero el objetivo de cubrir los festivales cinematográficos es compartir esas ganas de seguir viendo películas, que no todo sea lo que vemos en plataformas, que el cine sea cine porque sí. Os puedo asegurar que muchísimas películas que veo aquí tienen unas características que son claramente distintas unas de las otras, algunas son hasta radicales. Eso no lo encuentras en los estrenos en plataformas, donde las películas son mucho más uniformales.

Lo importante no es lo que somos, sino lo que reflejamos

La cinta cuenta con un guion de Efthimis Filippou, conocido por escribir las obras más aclamadas de Yorgos Lanthimos como Canino o Langosta. El proyecto es una reimaginación del clásico italiano de 1965 I pugni in tasca (Los puños en los bolsillos) de Marco Bellocchio. Mientras que la original atacaba la moral burguesa de los años 60, esta nueva versión traslada la acción a una familia de "superricos" anglosajones que residen en las afueras de Barcelona.

La película presenta un microcosmos de "gente horrible" dominado por el incesto, la violación y la codicia, todo ello narrado desde un tono de comedia grotesca. El elenco, un grupo de "caras bonitas", incluye a Riley Keough, Jamie Bell, Elle Fanning, Callum Turner (rumoreado como el próximo James Bond) y Pamela Anderson, quien interpreta a la matriarca de la familia.

Todo en la película es grotesco, llevado a lo paródico, con ciervos de oro en el jardín y personajes que viven como larvas presumiendo de ropa y de pistolas Versace. Visualmente tiene una belleza estrambótica, un hiperrealismo lumínico que me recuerda a esa estética de Instagram o TikTok donde lo que importa no es lo que somos, sino lo que reflejamos; vivimos en una sociedad de imágenes vacuas y esta gente rica vive cómodamente en esa falsedad.

Dentro del caos moral que plantea el film, la crónica resalta positivamente la actuación de Elle Fanning. Su personaje, ajeno al núcleo familiar y pareja del personaje de Jamie Bell, es la única persona un poco decente que soporta el dislate narrativo de la cinta, aportando un punto de anclaje para el espectador.

En fin, los críticos en la Berlinale estamos machacados, a base de café y bocatas, pero hay algo hermoso en ver a esta "raza" internacional de cinéfilos resistiendo en las salas.

FBwhatsapp facebook Tweet
Links relacionados