El cambio, cuando más de la animación del filme estaba completada, hizo que su director original abandonara el proyecto
Pixar atraviesa un buen momento. Tras cerrar 2024 con Del revés 2 (2024) como la película más taquillera del año, Hoppers (2026), su nuevo filme, también está siendo un éxito de taquilla. No siempre ha sido así: el año pasado vio cómo su última historia original se convertía en un fracaso. Elio (2025), dirigida por Madeline Sharafian y Domee Shi, recaudó 154.2 millones de dólares e hizo perder a Disney más de 100 millones. Sin embargo, los problemas no empezaron en la taquilla, sino mucho antes, cuando más de la mitad de la animación del filme ya estaba terminada.
Elio era, originalmente, una película de Adrian Molina y su protagonista estaba inspirado en su infancia. Cuando Pixar pidió cambios en la historia, el cineasta decidió abandonar el proyecto. Pete Docter, director creativo de Pixar, ha admitido que el estudio eliminó una trama LGBT de la película.
"Las películas de Pixar pueden ayudar a los niños a mejorar sus vidas": 'Elio', lo nuevo del estudio de animación sobre la soledad infantilLos cambios de 'Elio'
Tras un pase de prueba, el estudio descubrió que al público le había gustado la historia de un niño solitario que encuentra amigos en el espacio exterior, pero que muchos no pagarían por verla en el cine. Por ello, en 2023, Pixar encargó una revisión del filme, según recoge The Wall Street Journal.
Cuando Molina comunicó al equipo que dejaba la película, muchos rompieron a llorar. Dos nuevas directoras, Sharafian y Shi, se hicieron cargo del proyecto y realizaron numerosos cambios, lo que retrasó el estreno de Elio 15 meses. Entre estas modificaciones estaba la eliminación de elementos que sugerían que Elio era gay: en versiones anteriores el personaje tenía una bicicleta rosa y había una escena en la que criaba a un hijo con el chico que le gustaba.
Docter ha explicado que Pixar descubrió que algunos padres no querían que la película les obligara a mantener con sus hijos una conversación para la que no se sentían preparados. "Estamos haciendo una película, no cientos de millones de dólares en terapia", afirma.
Hoppers, su último estreno, también sufrió cambios durante la producción. Los cineastas rebajaron el mensaje medioambiental para convertirla en una historia más equilibrada.
El Pixar de ahora
La prioridad de Docter actualmente es que las películas de Pixar resulten universalmente atractivas. "Con el tiempo me di cuenta de que mi trabajo es asegurarme de que las películas atraigan a todo el mundo", señala. Anteriormente, Pixar seleccionaba proyectos originales basándose únicamente en la calidad de la idea. Ahora, parte del proceso de aprobación consiste en evaluar el potencial de una secuela. Una vez terminadas las películas, se pide a los directores que desarrollen posibles continuaciones.
La estrategia del estudio también ha cambiado: si antes producía dos películas originales por cada secuela, ahora está haciendo dos secuelas por cada historia nueva. Toy Story 5, Coco 2 y Monstruos S.A. 3 son algunos de los futuros proyectos de Pixar.
Docter asegura que, pese a las crecientes presiones financieras, cree que Pixar seguirá siendo "útil" para Disney y para el público si solo hace grandes películas. "Si vamos a producir basura, mejor cerremos", dice. "Prefiero morir intentando hacer algo en lo que realmente creemos".