El primer gran papel de Robert De Niro no fue en 'Malas Calles', sino en un anuncio de coches estereotipado
Randy Meeks
-Redactor de cine y series
Juntaletras acomodado, redactor con gato eterno en las piernas, tuitero irredento, millennial orgulloso a su pesar. Respira cine, cree que no hay película mejor que 'El crepúsculo de los dioses' pero en su colección de Blu-Ray no falta 'Super Mario Bros'. La de los 90.

Antes de que Martin Scorsese y él se hicieran amigos y colaboradores inseparables, De Niro intentaba abrirse paso en el mundo de la actuación con papeles pequeños en películas desconocidas... Y, por qué no, en anuncios de coches

Si os pido que me listéis vuestras películas favoritas de Robert De Niro, seguro que podéis decir unas cuantas de corrillo: El padrino, Taxi driver, Malas calles, El cazador, El rey de la comedia, Érase una vez en América, Los Intocables de Elliot Ness, Uno de los nuestros, El cabo del miedo, Casino, Heat... Pero lo que probablemente ninguno de vosotros diga es "Vaya papel perfecto hizo en un anuncio de coches en 1970". Primero, porque no es verdad que haga un papel perfecto. Y segundo, porque... bueno, solo hay que verlo.

Mamma mia, the car-o is perfect-a!

Antes de que De Niro diera el salto oficial a la fama, y aunque ya había hecho dos películas con Francis Ford Coppola, el actor tenía que sobrevivir como podía. Y si en 1970 tenía que hacer un anuncio del Ambassador, un coche de AMC, que así fuera. La pieza empezaba con una voz en off diciendo "No se necesita mucho dinero para comprar un Ambassador 1970, pero parece que sí", dejando ver, a partir de entonces, una sucesión de estereotipos italo-americanos que dejaban ver el talento del actor, sí, pero sobre todo cómo se veía Nueva York en aquella época.

De Niro pasa por delante de un grupo de niños pasan corriendo a su lado, mientras uno dice "¡Ma, pa, Joey tiene un coche nuevo!". A partir de ese momento, De Niro pone su mejor acento italiano, mezclado con poses estereotípicas, y le pide a su madre que se vaya con él a dar una vuelta. Mamma mia. Nunca has visto al actor tan joven, pero tampoco tan dispuesto a hacer cualquier cosa para llevarse unos billetes. Bueno, esa última frase, viendo su carrera, es cuestionable.

Aunque por aquel entonces ya había salido en películas como Hola, mamá o The Wedding Party, lo cierto es que solo los críticos le habían echado el ojo. Cinco años después, sería aclamado mundialmente y ya nunca se acordaría de aquel Ambassador que pudo conducir en la Nueva York de los años 70.

FBwhatsapp facebook Tweet
Links relacionados