Si preguntas en Cataluña por los recuerdos de infancia de cualquier millennial, prácticamente todos te hablarán de lo mismo: el Club Super 3. Llegó a ser tan conocido que tuvo incluso su propio canal (K3, que tras varios rebrandings ahora se llama SX3) y se convirtió en la asociación infantil con más miembros de toda Europa. Tenían grupo musical propio, personajes, secciones... y fueron la lanzadera de decenas de talentos que ahora conocemos de sobra, pero que empezaron compartiendo pantalla con el Tomàtic.
Hoy he sentido la llamada (del Club Super 3)
En su momento de mayor auge, en 2006, el Club Super 3 tenía tantos personajes que decidieron unirlos en una misma serie: La familia del Super 3, con una trama absolutamente demencial: cinco dibujos animados huyen del último capítulo de su serie y vienen al mundo real convertidos en humanos. Y claro, por allí pasaba todo el mundo, incluída una tal Anna, que por aquel entonces formaba parte del grupo musical del programa, los SP3, y era enamoradiza a más no poder. ¿Y cómo se apellidaba esa tal Anna? Por supuesto, Castillo.
Anna Castillo empezó en La familia del Super 3 con 13 años, y duró allí, entre unas cosas y otras, hasta 2014, cuando ya se había hecho una carrera en el cine. La primera vez que la vimos en la gran pantalla fue en 2010, como la co-protagonista de Blog, pero pronto se haría con un papel secundario en la comedia generacional Promoción Fantasma mientras, en televisión, entraba en la serie que le convertiría en un rostro conocido: con tan solo 20 años, Castillo pasó a ser Dorita en Amar es para siempre. Duró 544 episodios.
Imagina cómo tenía que tener ese año, porque por la mañana rodaba la telenovela y por la tarde iba al teatro a interpretar un musical, La Llamada, en el vestíbulo Teatro Lara. Nadie daba un duro por ese elemento contracultural, pero acabó representándose durante años, haciendo la película y coronando a Castillo como una de las actrices más importantes de nuestro cine. ¿Alguien duda ahora, con los estrenos este año de Se tiene que morir mucha gente y Mi querida señorita, de que no es la gran estrella de nuestros tiempos? Gracias por tanto, Tomàtic.