Un thriller protagonizado por Jason Statham que se estrenó como secuela de una película remake producida cinco años antes
No es la primera vez ni será la última que la llegada al catálogo de Netflix de una película producida hace un buen puñado de años le brinde una nueva vida de éxito, pero la más reciente en experimentarlo ha sido Mechanic Resurrection, la secuela de una de las películas de acción más exitosas de Jason Statham.
Estrenada en 2016, cinco años después de la primera película, Mechanic Resurrection llegó hace un par de semanas a la plataforma de 'streaming' y rápidamente se convirtió en una de las sensaciones del catálogo. En su primera semana anotó casi 6 millones de reproducciones, según los datos ofrecidos por Netflix, y en la segunda casi 3 millones.
Una segunda vida para la cinta dirigida por Dennis Gansel que demuestra que una década después de su estreno este thriller de acción de poco más de hora y media sigue teniendo fuerza.
El asesino de élite Arthur Bishop (Statham) regresa, aunque a regañadientes, ya que se había retirado definitivamente. Pero su retiro se ve interrumpido cuando su archienemiga Riah Crain (Sam Hazeldine) reaparece, secuestra a su novia Gina (Jessica Alba) y le plantea a Bishop un desafío aparentemente imposible: debe viajar por el mundo, llevar a cabo tres asesinatos y hacer que parezcan accidentales.
Si Bishop fracasa, su novia morirá. El "Mecánico" solo tiene 36 horas para completar la misión, un plazo muy ajustado que se complica aún más por la considerable resistencia que enfrenta, especialmente porque uno de sus objetivos es el mayor traficante de armas del mundo, Max Adams (Tommy Lee Jones).
"La apuesta del alemán Dennis Gansel y sus guionistas Philip Shelby y Tony Mosher para Mechanic: Resurrection no puede ser más bienvenida. Transforman a Bishop en una especie de agente internacional del asesinato que se mueve por todo el globo liquidando a gente. Es decir, es la versión explícita y políticamente incorrecta de gente como James Bond o Ethan Hunt, pero con mucho menos pelo y más mala leche", escríbía sobre ella Daniel de Partearroyo en su crítica de 3 estrellas para SensaCine.