Pasó parte de sus primeros veinte años trabajando como techador en Chicago, portero en Beverly Hills y operario en un matadero. Después, cambió de rumbo
Quién iba a pensar que una persona que trabajó como techador en Chicago, portero en Beverly Hills y operario en matadero terminaría siendo uno de los escritores más relevantes de las últimas décadas. Probablemente ni George Saunders tenía claro su futuro en este arte, pero él se dejó llevar por lo que le decía su corazón y sus tripas y no dejó nunca de escribir. La historia de este maestro del cuento corto y gran humanista de la literatura estadounidense contemporánea es una de las que merece leer con atención.
Nacido en Amarillo, Texas, en 1958 y criado en Oak Forest, Illionis, Saunders proviene de una familia de clase trabajadora que no creía que ser escritor fuese una opción profesional. Su padre regentaba restaurantes de pollo frito en Chicago y luego una pizzería en Texas, la cual se incendió cuando Saunders estaba en la universidad. Al perder el negocio por un problema con el seguro, su familia atravesó dificultades económicas y tuvo que mudarse a una casa rodante (mobile home) en Nuevo México.
Siempre le gustó leer y acudía habitualmente a la biblioteca junto a su abuela. A pesar de tener fama de 'nerd' no sacaba buenas notas y no tenía intención de ir a la universidad. Sin embargo, algunos profesores vieron potencial en él y lo animaron a matricularse en la Escuela de Minas de Colorado. Tras graduarse como ingeniero geofísico en 1981 se fue a trabajar en una empresa de exploración petrolera a Sumatra, donde pudo ver de cerca la desigualdad extrema. Tras enfermar gravemente, regresó a Estados Unidos y decidió ser escritor. Así fue como encadenó todo tipo de empleos para poder vivir.
Una voz nueva que escribía sus relatos mientras preparaba informes técnicos
Al no poder comprar libros, leía revistas literarias y así fue como descubrió la ficción contemporánea. Un cuento de Stuart Dybek ambientado en el sur de Chicago le hizo darse cuenta de que podía escribir sobre su realidad. En 1989, ya con una familia, empezó a trabajar como redactor técnico e ingeniero geofísico para la Radian Corporation. Mantuvo este empleo desde 1989 hasta 1996, periodo durante el cual escribió a escondidas su primera gran obra literaria. Saltó a la fama en 1996 cuando publicó CivilWarLand in Bad Decline, un conjunto de relatos cortos en los que predominaba la visión satírica que el escritor oferece sobre Estados Unidos.
Como recoge The New York Times Magazine, cuando CivilWarLand salió publicado por primera vez, se habló mucho de Saunders como una voz nueva, salvaje y satírica que irrumpía en la escena, aunque había estado publicando las historias una a una a lo largo de ocho años, escribiéndolas mientras se ganaba la vida en un trabajo diurno preparando informes técnicos para una empresa llamada Radian Corporation, en Rochester.
Al escribir durante el trabajo se produjo una mezcla curiosa en ambos mundos. "Estaba escribiendo mi primer libro mientras redactaba informes técnicos (y en el mismo ordenador) y había una clara sensación de concisión: los informes técnicos mejoraban con la concisión… había un placer real y tangible en una idea científica expresada con precisión", contó a The Short Story, "Y empecé a encontrar ese mismo placer en mis relatos".
Ahora tiene una de las carreras literarias más notables de Estados Unidos. Varios de sus trabajos han dado lugar a grandes películas, como Spiderheard (2022) de Joseph Kosinski con Chris Hemsworth como protagonista; o Sea Oak, una comedia dirigida por Hiro Murai.