"No me convence": Calificada con 4.7 de 5 estrellas, una de las mejores películas de Clint Eastwood tuvo un comienzo difícil
Andrea Zamora
-Redactora
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El estudio dudaba de su potencia y quería cambiar el final, pero el cineasta se mantuvo firme y el resultado fueron cuatro Oscar

Es difícil imaginar que Million Dollar Baby (2004) tuviera problemas para convertirse en realidad, pero, a veces, los estudios no ven el potencial real de una película de primeras. El filme, dirigido por Clint Eastwood, ganó cuatro premios Oscar: mejor película, mejor director, mejor actriz para Hilary Swank y mejor actor de reparto para Morgan Freeman. Sin embargo, cuando el proyecto estaba en desarrollo, Warner Bros. no estaba convencida de que fuera un éxito.

Million Dollar Baby, que cuenta en SensaCine con una nota de medios de 4,7/5, sigue a Maggie Fitzgerald, una boxeadora dispuesta a alcanzar sus sueños en el cuadrilátero. Su ascenso, sin embargo, se ve truncado cuando un accidente la deja tetrapléjica. Con vida gracias a un respirador artificial, le ruega a su entrenador Frankie Dunn que le ponga fin a su sufrimiento. El final de la película es, sin duda, uno de los más desgarradores de la década de los 2000.

Swank se metió en la piel de Maggie y Eastwood en la de Frankie. Freeman, por su parte, interpreta a Eddie, el asistente de Frankie.

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El final que Clint Eastwood quería

Aunque el final de Million Dollar Baby fue uno de los mayores aciertos de la película, fue también el principal obstáculo para su producción. Alan Horn dio una entrevista con THR en 2011, cuando era director de Warner Bros., y reveló que tenía dudas sobre el proyecto.

"Clint vino a verme con su habitual discreción. No había elegido a nadie para el reparto. Leí el guion y pensé: 'Bueno, no me convence'. Dije: 'No sé si las mujeres quieren ver a una mujer pelear'. Él dijo: 'No quiero que el estudio haga nada con lo que no se sienta cómodo", recordó.

Por entonces, las películas de boxeo protagonizadas por mujeres eran una rareza, a pesar de que títulos como Girlfight (2000) habían abierto el camino años antes.

Esta respuesta no derrotó a Eastwood, que pidió, después de conseguir que Lakeshore Entertainment se comprometiera a hacerse con la mitad del presupuesto, que echaran un segundo vistazo a la película.

"Así que dije: 'No voy a decir que no", continúa Horn. "La película me mató. Pregunté: '¿Tiene que morir al final?'. Clint dijo: 'Me temo que sí'. Pregunté: '¿Tiene que morderse la lengua?'. Él dijo: 'Es el camino que tenemos que seguir'. Pregunté: '¿Tiene que perder la pelea?'. Pero esto demuestra que William Goldman tenía razón: nadie sabe nada". Goldman fue un guionista ganador de dos premios Oscar por Dos hombres y un destino (1969) y Todos los hombres del presidente (1976).

Eastwood se mantuvo fiel a su visión artística y no accedió a suavizar la historia. El resto es historia.

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