La vida del deportista es relativamente corta, y hay que buscar nuevos horizontes
La vida del deportista profesional tiene etapas muy marcadas, ya que su carrera en el deporte va a tener un techo marcado por la edad y el físico. Todos los grandes cada vez son más conscientes de que en cierto momento los logros serán insuficientes y hay que ir pensando cuál será su siguiente etapa más allá de estar en el campo o los circuitos.
Stephen Curry tuvo mucho tiempo para considerar sus opciones mientras poco a poco iba convirtiéndose en una leyenda del deporte. Una que ha sumado ya cuatro campeonatos de la NBA y que ha transformado la manera en la que se juega al baloncesto en Estados Unidos con su estilo rápido, inteligente y con muchos triples. Mientras lograba todo ello fue dando pasos hacia lo que será su siguiente fase.
Tirándose triples
Stephen conoció a Ayesha Curry siendo adolescentes, y han permanecido juntos desde entonces. Tras dejar esta su carrera como actriz, fue criando a los cuatro hijos que han tenido juntos y fundó la organización filantrópica que gestionan los dos y persigue mejorar la vida local en Oakland, donde él juega desde que empezó como profesional, ayudando a proporcionar alimentación a niños desfavorecidos que además sea rica en nutrientes.
Pero su futuro juntos busca también crear su propio imperio empresarial, y este pasa también por un nombre concreto: Hollywood. En los últimos años Ayesha decidió volver a actuar en pequeños papeles para series y televisión, mientras que Stephen aprovecha su gran nombre para producir potenciales obras de éxito para cines y streaming.
La historia personal de Stephen Curry inspiró 'Como cabras': "ya que no tienes que ser tan alto para jugar con los grandes"El baloncestista se prestó a hacer una parodia de sí mismo en la comedia Mr. Throwback, que fue cancelada por Peacock tras una temporada. Más éxito ha tenido con la película Como cabras (’Goat’), que ha recaudado más de 195 millones de dólares este mismo año y aspira a tener una secuela. También co-dirigió un corto documental llamado The Baddest Speechwriter of All, que fue premiado en el Festival de Sundance. Estos son sólo algunos de los pasos que aspiran a poner el nombre de Curry también en la historia del cine.