El director sigue manteniendo que la cinta de ciencia ficción es su "película más lograda y personal"
Cuando has creado una película como Blade Runner, que sigue siendo relevante más de 40 años después de su estreno, lo único que puedes hacer es celebrarla. Ridley Scott es muy consciente de que hizo historia al comienzo de su carrera y siempre se ha mostrado más que satisfecho con su obra. Como él mismo ha afirmado, "Blade Runner es mi película más lograda y personal".
Scott supo rodearse de los mejores. Blade Runner es lo que es también gracias al trabajo del diseñador industrial Syd Mead y al artista detrás de los efectos visuales, Douglas Trumbull. Además, este hito de la ciencia ficción no se habría convertido en un clásico de culto sin la extraordinaria banda sonora de Vangelis, que ha quedado grabada para siempre en nuestra memoria cinematográfica.
Este grupo de creadores sacó adelante una joya de la ciencia ficción y dejó momentos tan memorables como la famosa escena del monólogo pronunciado por Rutger Hauer. Es una de las secuencias de las que Scott se siente más orgulloso y no es para menos.
"Lágrimas en la lluvia" es el monólogo de 42 palabras que pronuncia Roy Batty, el antagonista de la cinta al que interpreta Hauer. Aparece hacia el final de la cinta, cuando el androide se encuentra en una tormenta eléctrica a punto de morir. Esto es lo que dice antes de despedirse del mundo que conoce.
"He visto cosas que ustedes no creerían. Naves de ataque en llamas cerca del hombro de Orión . Vi rayos C brillar en la oscuridad cerca de la Puerta de Tannhäuser. Todos esos momentos se perderán en el tiempo, como lágrimas en la lluvia. Es hora de morir", recita.
El monólogo no solo está bellamente escrito, sino que es una enorme muestra de humanidad que viene de un androide que se ha dado cuenta de su propia existencia. Redunda en la idea de que los androides han llegado a sentir las mismas emociones que los humanos y reflexiona acerca del modo en que la sociedad los trata.
El texto fue escrito por David Peoples, pero el actor lo modificó sustancialmente. Como recoge en su autobiografía, Hauer recortó el discurso original escrito por Peoples y añadió dos sencillas líneas que lo cambiarían todo: "Todos esos momentos se perderán en el tiempo, como lágrimas en la lluvia". El cambio gustó tanto al equipo que terminó llorando.
"No sé si fue porque era la una de la mañana, pero se me llenaron los ojos de lágrimas"
Tal y como recoge nuestra web hermana AlloCine, durante la promoción de su última película, La constelación del perro, Collider preguntó a Scott por la cinta de ciencia ficción y este recuerda lo emotivo que fue ese momento.
"Claro que recuerdo haber filmado esa escena. La noche que la rodamos, iban a desconectarme. Era mi última noche. Era la una de la madrugada, y mientras comíamos, Rutger me dijo: 'He escrito un guion, ¿puedes venir a mi camerino? Me gustaría leértelo'. Así que fui, y antes de esa frase escrita por Hampton Fancher , 'es hora de morir', hay un pasaje: 'He visto cosas que vosotros, los humanos, no creeríais... Grandes naves de guerra en llamas, saliendo del hombro de Orión... He visto rayos fabulosos...", recuerda el cineasta, "Esta poesía... No sé si fue porque era la una de la mañana, pero se me llenaron los ojos de lágrimas. Le dije: '¡Tenemos que hacerlo! ¡Tienes que hacerlo!'. Entonces salió afuera, estaba lloviendo, se sentó y pronunció este magnífico discurso. Harrison, con gran inteligencia, se sentó a su vez para observarlo, escucharlo y asimilar su discurso [...]".
Estaba presenciando un hecho histórico.