En Estados Unidos, el director tuvo que recortar 17 minutos de película para evitar la calificación X por parte de la MPAA
El cine que llega a las carteleras de tu barrio no es todo el cine que se produce en el mundo. En las salas aterrizan proyectos, en su mayoría, poco impactantes y agradables para el gran público. No obstante, hay filmes que no han tenido una vida fácil y que se han enfrentado a la censura. Los demonios (1971) de Ken Russell es un ejemplo, pero también La violencia del sexo (1980) de Meir Zarchi.
Este proyecto, también conocido con el título I Spit on Your Grave, entra dentro del subgénero 'rape and revenge' (violación y venganza). Revenge (2018) de Coralie Fargeat es uno de los ejemplos más recientes. La historia sigue a Jennifer Hills, una escritora de ficción que vive en Nueva York y que se venga de los hombres que la violaron en grupo y la dieron por muerta.
En Gran Bretaña, el filme de Zarchi estuvo prohibido desde 1984 hasta 2001, tras lo cual solo se permitió el estreno de una versión muy censurada. En otros territorios como Canadá, no se proyectó hasta 1998, y en Irlanda estuvo prohibida incluso después de su lanzamiento en DVD en 2010. En Estados Unidos, Zarchi tuvo que recortar 17 minutos de película para evitar la calificación X por parte de la Motion Picture Association of America (MPAA).
Las 15 películas más polémicas de la historia del cineOdiada por uno de los mejores críticos de cine
La violencia del sexo, para la que Zarchi tuvo la idea tras conocer la historia de una mujer a la que violaron en Nueva York, no solo tuvo problemas con su estreno, también a posteriori. Por ejemplo, el crítico Roger Ebert, considerado como uno de los mejores en su trabajo, la describió como un "vil saco de basura... enferma, repulsiva y despreciable".
Camille Keaton, la actriz protagonista, reconoció que le dolieron las palabras de Ebert. "No le gustó", contó en 2020 en Little White Lies. "Le oí hablar de ella e hirió los sentimientos". Zarchi, sin embargo, la tranquilizó porque le hizo entender que esa controversia era la mejor publicidad para el filme. "Tenía razón. Eso hizo que todo el mundo quisiera ir a verla", añadió.
Han pasado 48 años desde entonces y este proyecto sigue siendo igual de impactante por varias razones: por cómo representa la agresión sexual y las consecuencias para la víctima. El filme, aunque no es una obra maestra del cine, tuvo una secuela no oficial titulada Savage Vengeance (1993) con Keaton como la protagonista y Donald Farmer como director. Más tarde se haría la segunda parte oficial. Titulada I Spit on Your Grave: Deja Vu (2019), Zarchi y Keaton repitieron como director y actriz en ella.
El legado del filme no se quedó ahí. Hay un 'remake' de 2010 con Sarah Butler en el papel protagonista y con Steven R. Monroe como director. Su secuela, I Spit on Your Grave 2 (2013), contó con otra actriz, Jemma Dallender. Una segunda secuela, I Spit on Your Grave III: Vengeance Is Mine (2015), recuperó a Butler y cambió de director a Richard Schenkman.