El director afronta las peores críticas de su vida con su nueva película, pero la situación le recuerda a '300' y las acusaciones de fascista y homófobo: "Obviamente, estoy a favor de los gays. Hice la película más gay de la historia"
A sus 60 años de edad y tras más de 20 años desde que dirigiese su primera película, Amanecer de los muertos, Zack Snyder tiene más que asumido que es una de las figuras más polarizantes del cine: por un lado, tiene una solida base de fans que adora su forma de trabajar y decisiones creativas y, por otro, una base de detractores entre los que genera animadversión absolutamente casi cada cosa que hace.
En cualquier caso, la realidad es que no deja a nadie indiferente: mientras sus seguidores le consideran un autor incomprendido e incluso un visionario, sus detractores suelen acusarle de tomar decisiones estéticas demasiado extravagantes en detrimento de las buenas historias y de ser profundamente pretencioso.
En este escenario, la primera proyección de su nueva película, The Last Photograph, ha sido recibida con absoluta dureza. Realizada de forma independiente sin ningún gran estudio detrás, la nueva película de Snyder se trata de un proyecto que se remonta 20 años en el tiempo, cuando comenzaba a dirigir cine, pero que finalmente ha ido posponiendo en favor de otras de sus películas. Sin embargo, la recepción ha sido muy negativa, algo que el cineasta atribuye a su polarizada figura.
"Me parece increíble la cantidad de energía y de veneno que veo. 'Quiero matar a Zack Snyder'. 'Zack Snyder es un fascista'. 'Zack Snyder es homófobo'. 'Zack Snyder es bisexual", ha lamentado en entrevista con Variety tras el debut de la cinta en el Festival de Cine de Toronto. Una reacción enfervorecida que inevitablemente le ha llevado a acordarse de la reacción ante 300, una de sus películas más populares.
"Cuando proyectamos 300 en el Festival de Cine de Berlín, ocurrió exactamente lo mismo. Surgió un debate inmediato en torno a la película; todo el mundo abucheaba y se marchaba de la sala. Era la primera vez que la proyectábamos y nos quedamos en plan: '¿Pero qué coño...?'. Decían que era un desastre, la peor película de la historia y una película fascista. Luego tuvimos una rueda de prensa en la que me hacían preguntas del tipo: '¿Es usted un cineasta fascista?'".
La pregunta estrella fue cuando uno de ellos dijo: '¿Está a favor de los gays o a favor de la NRA [Asociación Nacional del Rifle]? ¿Qué es usted?'. Y yo respondí: 'Mira, seré sincero: soy un poquito de ambas cosas'. Pero, obviamente, estoy a favor de los gays. Hice la película más gay de la historia
"300 es una de las películas más gay de la historia", continúa. "Siempre digo: 'Mira, hay pocas películas con las que la gente entra siendo heterosexual y sale siendo gay, y '300' es una de ellas", sentencia.