Dejó la industria en su madurez para pasar a ser diplomática
Ser un talento juvenil en Hollywood conlleva una abrumadora cantidad de éxito, pero no son pocos los que han terminado siendo juguetes rotos de tanto mal uso por parte de estudios voraces queriendo complacer un público implacable. Algunos no terminan de saber qué hacer después con sus vidas.
Shirley Temple nació en California en 1928 en una familia que incentivó sus talentos para cantar, bailar y actuar. En 1932, tras ser descubierta por un director que se topó con sus talentos, ya tenía un contrato para aparecer en varios cortometrajes educativos de 10 minutos. Tenía tanto éxito que el estudio la puso en cortos de 20 minutos.
Estar en todos lados
Poco después su contrato pasó a otros estudios que la colocaron en películas de grandes estudios de Hollywood. Su éxito era arrollador, y su cara aparecía también en muchos anuncios y productos comerciales, muchos de ellos sin su autorización. En 1935 era la estrella juvenil más grande en el cine del momento con un Óscar Juvenil que entregaba la Academia en aquel entonces.
Conforme fue madurando, el número de producciones que protagonizaba fue incrementándose para luego decrecer. En la década de los 40 sufrió un episodio de acoso sexual con un ejecutivo mostrándole sus genitales, tras lo cuál empezó a distanciarse de Hollywood conforme recibía menos oportunidades. En 1949 estrenó su última película. Tras retirarse del cine fue alternando entre la radio y la televisión, pero su verdadero destino estaba en la política.
Mañana llega a 'streaming' la historia que lleva años volándonos la cabeza: uno de los rumores más extendidos de HollywoodEn 1967 se intentó presentar al congreso con el Partido Republicano, pero no pasó de las primarias. Pero su habilidad para el discurso público le hizo idonea para ser diplomática, siendo delegada para una asamblea de los Estados Unidos y posteriormente, durante los setenta, embajadora de su país en Ghana, y luego en Checoslovakia a finales de los ochenta. Fue también nombrada la primera mujer en ocupar el cargo de jefa de protocolo de Estados Unidos, encontrado su lugar tras ser “elegantemente” invitada a marcharse de Hollywood.