Nadie dijo que los inicios de un actor fueran sencillos. Que se lo pregunten si no a Ralph Fiennes, que después de labrarse una carrera en el teatro con la Royal Shakespeare Company (nada menos) solo encontró un trabajo que le pagara las facturas: en una serie policiaca británica de esas que tenían “temporadas” de 2 episodios. Principal sospechoso duró 15 años y tuvo un total de 7 temporadas y 15 episodios, porque si algo hacen los ingleses con la televisión es tomárselo con calma.
Fiennes, sospechoso
No se puede decir, eso sí, que el reparto de esta serie fuera poco prestigioso: junto a Helen Mirren, la protagonista, se pasearon actores de la talla de Tom Wilkinson, Peter Capaldi o Liam Cunningham, pero si hay alguien que dejó un peso en la serie, ese fue un caballero de 29 años llamado Ralph Fiennes, uno de los aparentes antagonistas de la temporada 1 (aunque no el culpable final).
Conste que, aunque salió antes, este no fue su primer trabajo real en televisión: ese fue Lawrence de Arabia: un hombre peligroso, que protagonizó y que servía de secuela no oficial a Lawrence de Arabia, mostrando qué le pasó al personaje tras la I Guerra Mundial. Fue vital en la carrera posterior de Fiennes, porque fue la película que vio Steven Spielberg antes de contratarle para La lista de Schindler.
Antes de que ese papel (y con él, la fama) llegara, Fiennes tuvo tiempo de ser el mismísimo Heathcliff en Cumbres borrascosas junto a Juliette Binoche. A partir de ahí, como podrás imaginar, llegó el éxito: El paciente inglés, Harry Potter, Escondidos en Brujas, James Bond, Cónclave y, ahora, Los juegos del hambre: Amanecer en la cosecha. Y todo empezó gracias a un pequeño papel en una serie de dos episodios. El talento es lo que tiene.