Es una de las grandes series de la historia de la televisión y, por supuesto, tiene sus secretos detrás de las cámaras
La casa de la pradera es una de las grandes series de la historia de la televisión. Emitida entre 1974 y 1983 por la estadounidense NBC, la serie llegó a un gran número de canales de todo el mundo y su éxito propició la producción de una película y varias nuevas versiones -la última de ellas estrenada este mismo año de mano de Netflix-. La historia de la familia Ingalls prácticamente se convirtió en un mito televisivo recordado por generaciones.
El gran protagonista de la serie era Michael Landon, quien daba vida a Charles Ingalls, el patriarca de la familia Ingalls. Charles representaba los grandes valores familiares tradicionales: un personaje noble de gran bondad y generosidad. Sin embargo, en la vida real parece que Landon no compartía los mismos rasgos de su personaje.
En una entrevista con Yahoo, como recoge nuestra web hermana AlloCine, su compañero de reparto, Dean Butler -quien daba vida a Almanzo Wilder-, ha desmentido el mito en torno al actor protagonista.
No era un hombre perfecto. Existe un mito, o más bien una mitificación de Miguel, que lo presenta como un santo. Y no lo era
Pese a desvelar estas imperfecciones -en las que no ahonda mucho más-, Butler asegura que era un genio profesional y que tenía "una fuerza creativa absoluta". "Michael fue sin duda un mentor. No diría que Michael era mi amigo, no éramos amigos íntimos", dice el intérprete. Butler recuerda que "nadie amaba su trabajo más Michael" y que se podía sentir la presencia de Landon incluso antes de verlo.
Landon también predijo el enorme éxito de La casa de la pradera. "La gente seguirá viendo el programa mucho después de que todos hayamos muerto", sentenció. Para Butler era una exageración, pero el tiempo ha terminado dándole la razón. Han pasado ya más de 50 años del comienzo de la ficción y se mantiene como uno de los grandes éxitos de la pequeña pantalla.
En las memorias Bright Lights, Prairie Dust: Reflections on Life, Loss, and Love from Little House's Ma (2021), la actriz Karen Grassle -la mítica Caroline Ingalls- abordó su compleja y a menudo conflictiva relación laboral con Michael Landon. Tras el éxito arrollador de la primera temporada, Grassle negoció una subida salarial que consideraba justa y acorde al rendimiento de la serie. Landon, quien no solo era el protagonista sino también productor ejecutivo, director y guionista, bloqueó rotundamente la petición.
Según la actriz, Landon menospreció el valor de Caroline Ingalls, argumentando que no era un personaje tan popular como el suyo o el de las niñas. De hecho, insistió en que su sueldo debía mantenerse al nivel del elenco infantil. Tras este conflicto, la presencia de Caroline en la serie comenzó a reducirse. Grassle vio cómo sus líneas de diálogos se hacían más escasas. Además, asegura que Landon solía hacer comentarios y chistes acerca de su físico.