Críticas
3,0
Entretenida
Eternals

'Eternals': ¡Qué difícil es ser un Dios!

por Alejandro G.Calvo

Eternals es quizá la película de Marvel más extraña y arriesgada - tanto en su propuesta como por su directora la ganadora de un Oscar Chloé Zaho- y manera de contar la historia. En sus más de dos horas y media quizás incluye demasiada información y al final resulta un tanto confusa.

El Origen del cómic

Y me da un poco de pena porque Los Etermos es quizá el proyecto más personal del dibujante Jack Kirby, el mejor dibujante de la historia de los cómic de superhéroes. Él fue quien creó a los Eternos en torno al año 76 cuando vuelve de DC a Marvel y consigue absoluta libertad creativa. En esta saga que él creo para los cómic mezcla la mitología y la dividindad usando como modelo a Erich von Däniken, el escritor responsable de Recuerdos del Futuro, en la que que relacionaba la divididad con un origen alienígena, y mexclaba cosas que le apasionaban a Kirby como la mitología cósmica, y con los eternos buscaba crear unos nuevos dioses entre lo mesoamericano y lo grecorromano que establecieran una nueva mitología dentro de Marvel Cómics.

El argumento

Cuenta una divinidad galáctica, los celestiales llegan a la Tierra y en los albores de la humanidad toman a los primates y crean les dotan de inteligencia creando tres tipos de seres: los humanos, los Eternos -que están ahí para defender a los humanos- y los desviantes que son los malos de la historia, unas bestias terribles.

La directora

Dirige Cloe Zaho ganadora de dos Oscar por Nomadland. Esta es su cuarta película. Su primera película, de 2015 fue Songs my brothers taugth me , en 2017 hizo The Rider. Y aborda el realismo mágico de forma muy poética porque suele trabajar con lo más mundano del ser humano en situaciones difíciles y tiene una caligrafía estética que busca una puesta en escena muy lírica. Eternals, de hecho está repleta de puestas de sol. La elección de una cineasta como esta es muy arriesgada, pero todo el proyecto en sí es muy arriesgado porque toma a los Eternos y traza la historia completa de la humanidad desde el punto de vista de los Eternos.

La película es un paseo por todo el globo terráqueo pero recorre la humanidad desde el año 5.000 antes de Cristo, en Mesopotamia, hasta el Londres contemporáneo. Y hay mucho que contar, y ese es precisamente el principal choque: que está comprimida la mitología y la historia de la humanidad, para que puedas comprender las motivaciones de cada uno de los personajes, que son tantos, a los que pasan tantas cosas, que no da tiempo a asumirlo. Y todo ello sin renunciar a la espectacularidad de Marvel, y margen para el drama también.

 La pelicula me funciona muy bien en los momentos de acción, pero no tan bien cuando se dedica a desentrañar todo el universo de los Etermos. Está claro que cuando eligen a una directora como Chloe Zaho buscan una espectacularidad, y ella indaga en ese realismo mágico, y a las conversaciones y diálogos para conocer a los personajes, sin renunciar a la fantasía propia de Marvel.

Los protagonistas

El elenco de la película es espectacular y repleto de estrellas: Gemma Chan da vida a Sersi, Richard Madden, que encarna a Ikaris, ambos vivirán una historia de amor. Angelina Jolie, que da vida a Thena; Salma Hayek, que interpreta a Ajak; Kumail Nanjiani, en la piel de Kingo; Lia McHugh, que interpreta a Sprite; Brian Tyree Henry, en el personaje de Phastos; Lauren Ridloff, que es Makkarof;  Barry Keoghan, como Druig y Dong-seok Ma, como Gilgamesh.

La película funciona a dos niveles, la cósmica y fantástica, la de los celestiales, y la humana, la dramática, pero la mezcla de los dos no acaba de cuajar de todo. Es digno de aplauso, lo ambiciosa que es, pero satura porque no acabas de conectar con ella. Y eso me lleva a la expresión, como en el título de magnífica película de Alexei Guerman Qué dificil es ser un dios. Porque les vemos sufrir y enfrentarse a un doble rasero: por un lado dar sentido a su propia existencia, y por etro sufren para salvar la Tierra. Y sin embargo, me deja frío por su exceso de solemnidad y seriedad.