Críticas
2,0
Pasable
Goya en Burdeos

Biopic deslucido y caprichoso

por Diana Albizu

Como paréntesis histórico aparecido en la épocoa de mayor proliferación de sus películas musicales, Carlos Saura dedicó 'Goya en Burdeos' a contar los últimos años en la vida del magnífico pintor romántico de Fuendetodos durante su exilio voluntario en la ciudad francesa. Francisco Rabal interpreta al artista, enfermo, senil y sordo, en una de las últimas actuaciones memorables de su carrera, pero se disputa el tiempo en pantalla con José Coronado como la encarnación joven de Goya, evocada en distintos flash-backs que cuentan algunos de los episodios más importantes de su vida.

Al realizar la película biográfica de un pintor siempre se corre el riesgo de buscar cierto mimetismo con el aspecto visual de su obra pictórica. Aunque Saura busca dar un rodeo a esa absurda tendencia, su apuesta por dar entidad física a los cuadros más famosos del artista, cuyos personajes cobran vida para asaltarle en visiones o deambulan a su alrededor, está al borde del ridículo la mayoría de las ocasiones. Al final, 'Goya en Burdeos' titubea demasiado entre una aproximación canónica y 'pedagógica' a su figura central o una visión narrativamente más heterodoxa para terminar tibia sin hacer justicia a nadie: ni a Goya, ni a Saura, ni a la mayoría del reparto.

A favor: Maribel Verdú haciendo de la Duquesa de Alba.

En contra: Tan bien da el pego Francisco Rabal de Goya viejo como desastroso resulta José Coronado de Goya joven.