De entre las múltiples conversaciones que se están teniendo alrededor de Rosalía y su muy cacareado nuevo disco, muchas giran en torno a interpretar los mensajes que esta dejado sobre sus relaciones pasadas. ‘La perla’ es el ejemplo más claro de que está poniendo a caldo a alguna de sus relaciones pasadas, pero ya el single ‘Berghain’ se estaba interpretando como un tema de ruptura. Nos puede un tanto el morbo, y la propia Rosalía lo sabe, porque además de artista es una estrella del pop.
Interpretar las obras musicales como “discos de ruptura” no es precisamente nuevo, porque desde que la concepción del mismo arte se ha empleado para expresar el desamor. Desde obras maestras del rencor como ‘Rata de dos patas’ hasta discos completos orientados hacia el concepto de la separación. Varios discos de ABBA, el esencial Blood on the Tracks de Bob Dylan, el sumun del divorcio en Dreams de Fleetwood Mac.
La ruptura es contenido
Antes eran casos notables aunque puntuales. Ahora es frecuente que hayan más canciones sacando directamente (o se insinúen con poco disimulo) los trapos sucios, cuando no álbumes completo orientados a tocar diferentes relaciones rotas. Taylor Swift llegó a convertirse en un meme durante un tiempo por cómo no para de sacar canciones de sus rupturas amorosas, pero marcó el camino para el futuro de la industria del pop.
La mercadotecnia ya no se vale únicamente de que su estrella de turno cante medianamente bien, tenga presencia e incluso sea atractiva. Para tener presencia, hay que tener discurso que sea comentable en redes sociales. Algo que se elabora desde las mismas publicaciones en dichas redes y con insinuar dobles sentidos en canciones donde se comenta su vida personal, o al menos la que se está dispuesta a compartir. Todo esto crea un lore con el que fans pueden obsesionarse y comentar hasta la extenuación, manteniendo una ferviente llama por su ídolo.
“Nadie más en el planeta puede hacer esto”: 46 millones recaudados en todo el mundo por escuchar un disco en un cineSwift se convirtió en bastante maestra a la hora de dejar miguitas en sus canciones que los que conocen realmente su pasado se van a ver regocijados por reconocer. Rosalía sigue un juego similar, enarbolado con varias capas más de pretensión artística que no solo le den popularidad sino validez. No se necesitan ya de platós como los de Sálvame para mantener el stardom, la eliminación de barreras que ha supuesto Internet hace el trabajo más sencillo. Sea como sea, Paquita la del Barrio marcó el camino.
Si quieres recibir nuestras propuestas y los estrenos en tu mail suscríbete a nuestra Newsletter