Richard Linklater sintió, con su último proyecto, lo mismo que cuando se colocó detrás de las cámaras por primera vez. Es lo que tiene hacer una película sobre la primera película de un director. Nouvelle Vague es eso: la historia de cómo Jean Luc-Godard dio forma a Al final de la escapada (1960). "En mi mente, hay una conexión directa", recuerda Linklater en el pasado Festival de Cine de San Sebastián, donde su filme inauguró la Sección Perlak. La diferencia es que ahora el cineasta lleva a sus espaldas décadas de experiencia. "Cuando eres principiante no sabes muchas cosas, pero tienes seguridad, juventud y entusiasmo. Fue muy divertido. Tenía 28 años de nuevo y estaba haciendo esta película".
La Nouvelle Vague, la Nueva Ola Francesa, fue un movimiento revolucionario nacido en los años 50 y 60 que surgió de un grupo de cineastas que pervirtieron los códigos del cine clásico. Con ella se afianzó el concepto de cine de autor y se demostró que había otra forma de hacer cine. Al final de la escapada fue uno de los títulos clave de este movimiento. Y de eso ha hecho Linklater su nueva película, una carta de amor al cine como ninguna otra que llega a las salas españolas el 9 de enero.
"Todo ha sido un reto", reconoce sobre confeccionar Nouvelle Vague, que sigue los pasos de Godard en su creación artística. "Intentamos recrear un lugar, un momento y una estética específicas, y lo hicimos con medios modernos. No podría haber hecho esto hace 10 años. Hay muchos efectos visuales, mucho digital. Quería que parecía que era una película de entonces, pero usamos cualquier truco de la caja de herramientas moderna para conseguir esa estética y sensación de una película del pasado".
Cuando eres principiante no sabes muchas cosas, pero tienes seguridad, juventud y entusiasmo. Fue muy divertido. Tenía 28 años de nuevo y estaba haciendo esta película
Nouvelle Vague es un filme, en palabras de Linklater, "sobre un cineasta haciendo su primera película y sobre todo el regocijo y terror que conlleva eso". El director ha estado más de una década intentando darle vida. La muerte de Godard en 2022 aceleró el proceso. "Ha sido un proceso largo, pero cuando Godard murió, hace tres años, creo que, por alguna razón, hizo que pareciera más urgente hacerla. Creo que ayudó a la película. Ayudó a que la película se hiciera".
Un americano dirigiendo una película francesa
Detour Filmproduction / ARP Sélection
Godard rodó Al final de la escapada en 20 días, sin grabar sonido y con unos medios poco ortodoxos si los comparamos con los que usaban los grandes estudios de cine. "Podían llegar a cualquier sitio y ponerse a rodar", dice Linklater sobre el director francés, su equipo y reparto. "En ocasiones, la gente ni siquiera sabía que estaban haciendo una película".
Linklater, sin embargo, no podía hacer lo mismo que su predecesor. "Ellos no tenían un departamento de arte ni de vestuario, maquillaje ni peluquería. No tenían nada de eso. Nosotros sí. Nosotros tuvimos que recrear, de forma muy específica, el París del 59, que ya no existe a primera vista. Sigue estando, pero de otra forma. Fue mucho trabajo, mucho departamento de arte, muchos efectos visuales. Fueron muchas personas apasionadas por conseguir el aspecto correcto, intentando hacerlo específico", recuerda. "Tuvimos 30 días y usamos sonido y todo. Es un gran reto, pero quería que la película siguiera sintiéndose espontánea y libre. Fue difícil conseguirlo, pero mi reparto y equipo iban a favor de obra. Nos lo pasamos muy bien intentando alcanzar el reto".
El elefante en la habitación: Linklater es un estadounidense haciendo una película sobre cómo se hizo un filme icónico en la cultura francesa. "Solo soy un fan extranjero. Me inspiran esa época y lugar", afirma. El cineasta, que está detrás de títulos como la trilogía de Antes del amanecer, (1995 - 2013), Boyhood (Momentos de una vida) (2014), Hit Man. Asesino por casualidad (2023) y la reciente Blue Moon (2025), reconoce que esperaba críticas al respecto, pero la realidad ha seguido un camino diferente a las expectativas. "Estoy muy agradecido", dice. "Parece que les ha gustado de verdad. Les recuerda algo suyo. La ven como una celebración. Estoy tranquilo. Pero hace tiempo pensé que los franceses iban a odiarla. Soy un americano dirigiéndola, pero, por alguna razón, me aceptaron".
Estoy tranquilo. Pero hace tiempo pensé: 'Los franceses van a odiarla'. Soy un americano dirigiéndola, pero, por alguna razón, me aceptaron
Para el elenco, Linklater sí se ha mantenido fiel a la nacionalidad. Guillaume Marbeck es Godard y Aubry Dullin es el encargado de interpretar a Jean-Paul Belmondo, el protagonista de Al final de la escapada. Zoey Deutch, que ya había trabajado con el cineasta en Todos queremos algo (2015), da vida a Jean Seberg, el otro rostro principal de la ópera prima de Godard. "Vas por el mundo buscando actores", dice Linklater. "Estaba trabajando con Zoey y le digo: '¿Sabes? Justo aquí [señala la zona de los ojos y la boca]… podrías ser Jean Seberg. Podrías interpretarla. Tendrías que hacerte el pelo".
"Es divertido elegir a la gente", dice el director, añadiendo que los actores de la película fueron "difíciles de fichar". "Están interpretando iconos que todo el mundo siente que conoce. El parecido era muy importante, pero, más allá de eso, es la actitud". Aubry, por ejemplo, "tenía esa sonrisa a lo Belmondo". Lo mismo ocurrió con Marbeck. "Era muy inteligente y un poco diferente, un poco engreído, un poco seguro de sí mismo. Reconocí en él la confianza y la inmerecida arrogancia de un director primerizo", dice sobre el Godard de su filme.
El cine del pasado en la actualidad
Detour Filmproduction / ARP Sélection
La Nueva Ola Francesa, Al final de la escapada, Godard, Seberg, Belmondo… ¿Servirá una película como esta para que algún joven descubra este movimiento cinematográfico del pasado?
"Para mí es una representación de la cinefilia, de eso que pasa cuando el cine es lo más importante en tu vida", explica Linklater. “Me encanta la idea de que una persona joven, pongamos de 18 años, a la que, quizá, le gusta el cine, dice: 'Guau. ¿Quiénes son esas personas? Voy a ver esas películas...'. Así es como te interesas por las cosas. Lees un libro y descubres un autor y lees los otros libros del autor y lees sobre los libros que le hicieron escribir. El arte es una reacción en cadena de intereses. Es como un contagio de entusiasmos", añade.
El arte es una reacción en cadena de intereses. Es como un contagio de entusiasmos
Otra conexión personal para Linklater: cuando inició su romance con el cine. "Nunca fui más feliz que en mi veintena descubriendo, enamorándome del cine, viendo tres o cuatro películas al día, leyendo sobre cine, empezando a hacer mis propias películas", reconoce. "Fue un amorío maravilloso. Fue intenso. Sigue siéndolo en la actualidad, pero a su manera. No hay nada igual".