Dos auténticas leyendas del cine, Kirk Douglas y John Wayne, apenas se llevaban 10 años, así que coincidieron durante parte de su carrera y, aunque John Wayne falleció mucho antes -en 1979 a la edad de 72 años mientras que Douglas falleció en 2020 a los 103-, tuvieron la oportunidad de trabajar juntos en tres películas: Primera victoria (1965), La sombra de un gigante (1966) y Ataque al carro blindado (1967).
Aunque ambos tenían personalidades muy diferentes, su relación se cimentó en el respeto y la admiración mutua y así siempre le recordaba Douglas en sus entrevistas.
"Nunca nos hemos puesto de acuerdo en muchas cosas, pero profesionalmente sí, creo que es uno de los actores más profesionales con los que he trabajado", aseguraba en una entrevista con The Dick Cavett Show en 1971 que puede encontrarse en YouTube. "Cuando trabajamos en una película, rara vez cenamos juntos una noche durante toda la película, pero nos llevamos muy bien. Nunca hablamos de política". "Es el primero en el set. Es el que más trabaja con el que he trabajado", añadió.
Entonces Wayne todavía estaba con vida y en activo, pero Douglas recordó otro episodio junto a Wayne en su participación en el libro Conversations with Classic Film Stars publicado en 2016: cuando protagonizó el biopic El loco del pelo rojo a las órdenes de Vincente Minnelli y el resultado no fue del gusto de Wayne.
Adaptación de la novela homónima de 1934 de Irving Stone, la película llevaba a pantalla la vida del pintor Vincent Van Gogh a través de la correspondencia entre Van Gogh y su hermano Theo y el elegido para dar vida al artista fue Douglas.
Al más puro estilo Wayne, según contaría el propio Douglas para el libro -tal y como recoge la revistar FarOut-, la estrella wéstern no se cortó un pelo a la hora de criticar el papel: "Hay una anécdota famosa sobre eso. Cuando interpreté a Van Gogh en El loco del pelo rojo, hicimos una proyección privada y John Wayne estaba allí. Organizamos una pequeña cena y Wayne tomó unas copas".
"Después, me hizo señas para que saliera con él a la terraza y ¡me reprendió! Dijo: '¿Cómo demonios pudiste interpretar un personaje así?'. Y yo le dije: '¿Qué quieres decir? Soy actor. Es un personaje fascinante'. Y Wayne dijo: 'No, no. Nunca deberíamos interpretar ese tipo de personajes débiles y llorones. ¡No quiero volver a verte en un papel así! ¡No tienen dignidad!'".
Afortunadamente, Douglas no le hizo demasiado caso. Con el biopic se había salido de su zona de confort y la apuesta dio sus frutos: fue nominado al premio Oscar a Mejor Actor. "En mi opinión, siempre he creído que es importante que un actor sepa diferenciar entre la ficción y la realidad", reflexionaba el veterano. "Nunca he dudado en engañarme a mí mismo si el papel lo requiere".