Es bien sabido que, aunque James Cameron considera Terminator su ópera prima, su primer largometraje como director fue Piraña II: Los vampiros del mar, una denostada película de terror en la que tuvo muchos problemas y de la que acabó saliendo antes de tiempo, motivo por el que ni siquiera la considera suya. Sin embargo, antes de ponerse el frente de sus propios proyectos y acabar siendo el director de algunas de las películas más taquilleras de la historia del cine, Cameron realizó otros trabajos dentro de la industria cinematográfica, como director de arte, diseño de producción y efectos especiales.
Ahora el director de Avatar ha recordado uno de estos trabajos en una reciente y extensa entrevista con Graham Bensinger que puedes ver en YouTube y una de sus anécdotas no ha pasado desapercibida: fue una de las primeras veces que le contrataban para un rodaje y entre sus tareas estaba el de proporcionar droga a otros miembros del equipo.
Sucedió en durante el rodaje de la película de ciencia ficción de 1980 Los siete magníficos del espacio, en el que consiguió un trabajo como diseñador de producción después del despido de la primera persona que había ocupado el puesto.
Era una de sus primeras veces en el set de una película y, a su llegada, el director de la película le explicó cuáles eran sus responsabilidades: "Dijo: 'Aquí está tu recibo de caja chica. Y aquí está esto y aquí está aquello, y aquí está tu lista del personal del turno rotativo. Aquí está tu lista del personal del turno diurno. Aquí están tus black beauties (anfetaminas). Aquí está tu cocaína'. Y simplemente puso todo esto sobre la mesa".
Pensé: 'Un momento, ¿qué hago con esto?'. O sea, no consumía drogas. Para mí, el café era suficiente
Y continuó: "Me dijo: 'Bueno, tienes que dárselo al equipo'. Así que me convertí en camello, supongo. Pero así era como se hacían las cosas en ese mundo de bajo presupuesto. Básicamente, 'trabajaré por cocaína'. Era una locura".
No mucho después, Cameron cumpliría su sueño con Terminator, que es una de las películas de ciencia ficción más míticas de los años 80 y comenzaría una lucrativa trayectoria como director. Además, recientemente se ha convertido en el primer y único director en tener cuatro películas que recaudaron mil millones de dólares. Además de Titanic, sus tres películas de Avatar recaudaron más de mil millones de dólares cada una.