Es imposible estar al día de todo. La producción en masa también ha alcanzado al cine y el resultado es que, semanalmente, el espectador tiene tantas opciones que al final una termina abrumada y acaba por no consumir nada. Jamás pensé que elegir qué película disfrutar pudiera crear ansiedad, pero así es. El ritmo de vida es tan acelerado que yo ya he hecho las paces con eso de no haber visto algún filme en su momento. Somos humanos y es físicamente imposible todas las peticiones que compiten por tu atención. Es verdad que nunca me había arrepentido de ver una película tarde. Una hace lo que puede en la vorágine que se ha convertido la vida adulta. Sin embargo, eso ha cambiado con La doncella (2016), uno de los mejores 'thrillers' del cine que he tardado 10 años en ver.
La doncella, dirigida por Park Chan-Wook, está disponible gratis en la plataforma de 'streaming' de RTVE. La propuesta del director surcoreano es un total y absoluto disfrute. La historia, llena de giros, sorpresas y revelaciones, arranca con Sook-Hee, una huérfana e hija de una ladrona a la que contratan para convertirse en la criada de Lady Hideko, una heredera japonesa. En realidad, todo es una pantomima y la protagonista está involucrada en un complot para estafarla, pero la historia esconde mucho más de lo que muestra en sus inicios.
Hacía mucho tiempo que una película no me atrapaba tanto con una única escena: 'Cumbres Borrascosas' tiene una de las mejores escenas inicialesUna película sublime
Moho Film / Yong Film
Park Chan-Wook crea una atmósfera casi de cuento macabro, sin dejar, al principio, espacio alguno al espectador para pensar. La llegada de Sook-Hee a la mansión en la que va a trabajar sucede muy rápido y, cuando te quieres dar cuenta, ya te has enganchado a los personajes y la historia.
La doncella va soltando pistas de vez en cuando para que el misterio vaya creciendo y es solo cuando parece que todo está perdido cuando una nueva e importante revelación lo cambia todo. Park Chan-Wook se guarda unas cuantas cartas en este filme. El cineasta tiene un total de tres ases escondidos bajo la manga que va poniendo sobre la mesa solo cuando es oportuno.
Además de lo bien construida que está la historia y lo magistral que es Park Chan-Wook con el ritmo; la ambientación, los escenarios y el vestuario son otra de las delicias de La doncella. A nivel visual, la película es exquisita y sublime.
En definitiva, una maravilla que, entre tanta película algoritmo, te hace no perder la fe en el cine original y diferente. Qué rabia no haberla visto antes.