George Lucas cambió la historia del cine para siempre en 1977 cuando se estrenó Star Wars. La primera entrega de la franquicia provocó colas kilométricas en las salas de cine y puso la primera piedra para esos estrenos eventos que reúnen fans en todo el mundo y que traspasan el poder cinematográfico. Esa impresionante aventura espacial protagonizada por Luke Skywalker, la princesa Leia y Han solo estableció nuevos estándares en efectos especiales y, casi 50 años después, sigue siendo igual de venerada. Nadie osaría criticar la calidad visual de Una nueva esperanza y sus sucesoras -cosa que no se puede decir lo mismo de las precuelas-.
A pesar de la trascendencia que tiene La guerra de las galaxias, hay una obra que, a ojos del mismísimo George Lucas, supera a su propia creación. Hablamos de 2001: una odisea del espacio, la película que revolucionó el mundo del cine nueve años antes que el primer espectáculo galáctico.
Como recogen nuestros compañeros de Espinof, el documental Standing On The Shoulders Of Kubrick: The Legacy Of 2001 presenta a numerosos directores que le deben mucho a Kubrick y a su obra maestra de ciencia ficción, desde Steven Spielberg (E.T.) y William Friedkin (El exorcista) hasta Peter Hyams , quien más tarde dirigió una secuela, 2010: Odisea Dos (1984). George Lucas también aparece en el documental y elogia efusivamente la película.
Stanley Kubrick hizo la película de ciencia ficción definitiva, y será muy difícil que alguien venga y haga una mejor [...] A nivel técnico, 'Star Wars' sin duda puede competir, pero personalmente creo que '2001' es mucho mejor
"Fue la primera vez que la gente se tomó en serio la ciencia ficción. Hasta entonces, muchas películas de ciencia ficción, especialmente en la década de 1950, eran más bien películas de serie B. Trataban sobre monstruos gigantes, arañas gigantes, todo tipo de cosas", continúa.
Para el director, 2001 es la cima de los efectos visuales tradicionales. "En lo que respecta a los efectos especiales tradicionales, esta es la cúspide. Si repasamos los primeros 70 años, esta es la mejor película [en términos de efectos especiales]. Y siempre lo será", apunta el cineasta. Precisamente ahora que las grandes producciones están llenas de CGI barato y poco innovador, echar la vista atrás y ver joyas como la de Kubrick es iluminador.
El monolito con el que empieza la película de Stanley Kubrick ha influido marcadamente a Lucas y a otros tantos cineastas que ven esa escena como puro cine. Hasta Barbie, de Greta Gerwig, abre con una recreación de esas míticas imágenes.