Con una carrera de más de 60 años a sus espaldas, Steven Spielberg es, a sus 79 años, uno de los directores más veteranos de Hollywood. A solo unos meses de estrenar su esperada nueva película de ciencia ficción El día de la revelación, el cineasta puede presumir de haber tocado prácticamente todos los géneros y de haber trabajado con muchos de los mejores y más talentosos intérpretes.
En este escenario, los actores y actrices que trabajan a las órdenes de Spielberg no lo tienen precisamente fácil para sorprender a un director que ha tenido la oportunidad de trabajar con con los mejores, pero, si hay uno que podría lograrlo, ese era sin duda el ganador de tres premios Oscar Daniel Day-Lewis. Sin duda uno de los mejores que nos ha brindado la historia del cine.
Hasta la fecha, Daniel Day-Lewis y Steven Spielberg solo han trabajado juntos una única vez: en la película Lincoln de 2012 sobre el ex Presidente de los Estados Unidos de América, un papel que parecía diseñado para que Day-Lewis ganara el Oscar -cosa que efectivamente ocurrió-.
El director, que también fue nominado a Mejor película y Mejor director por el biopic pero no ganó, ha recordado recientemente que quedó profundamente conmovido por la interpretación de Day-Lewis que el propio actor tuvo que ofrecerle consuelo. Lo ha hecho durante una charla con Sean Fennessey en el podcast The Big Picture -vía People-, hablando de una escena en particular: "Daniel Day-Lewis, cuando intenta explicarle a su gabinete la urgencia de aprobar la 13.ª Enmienda como ley constitucional", recuerda Spielberg.
"Fueron dos tomas. Ambas tomas son en movimiento. Una comienza al final de la mesa y se mueve lentamente -es un discurso de cuatro minutos- y luego, con un plano de David Straitharn [quien interpretó al Secretario de Estado William Seward en la película], la cámara pasa a un primer plano y termina con él".
Hasta el día de hoy, al hablarles de eso, nunca he superado esa escena ni la forma en que interpretó a Lincoln
Spielberg se emocionó tanto que tuvo que salir de la habitación: "Al final de esa escena, al final de la primera toma, tuve que abandonar el plató. Daniel estaba preocupado porque, como Lincoln, miró a su alrededor y el director no estaba. Y preguntó, él me llama Skipper... dijo: '¿Dónde está Skipper?'. Y yo estaba en la otra habitación llorando", recuerda el cineasta. "El señor Lincoln entró en la habitación, me vio, se sentó a mi lado y me abrazó. Fue un momento que jamás olvidaré".