Se nota que el estreno de El diablo viste de Prada 2 se acerca porque las redes se están llenando de momentazos de la primera película, apariciones en alfombras rojas y la siempre agradecida presencia de Anne Hathaway y Meryl Streep en diversas presentaciones a lo largo y ancho de este mundo. Hemos tenido que esperar 20 años, pero, por fin, la secuela de la icónica El diablo viste de Prada llega a los cines el jueves 30 de abril.
Es difícil superar el hito que consiguió la original en la cultura popular, pero ya solo con ver a Streep, Hathaway y Emily Blunt de regreso en sus papeles es un gustazo que muchos fans agradecerán.
El diablo viste de Prada 2 continúa el legado que nació en 2006, pero no es una mera repetición. La idea del director David Frankel es hablar "de una mujer que ahora tiene cuarenta y tantos años" y que tiene que "aceptar el mundo tal como es, no el mundo que desearías que existiera". A priori, han renovado la trama para adecuarla a la edad de Andy Sachs y su relación con Miranda Priestly, pero manteniendo un tono de nostalgia.
De este modo, puedes esperar a encontrar cambios. Entre ellos nuevas incorporaciones.
walt disney studios motion picture
Simone Ashley es la nueva "Emily"
Conocida por su trabajo en Los Bridgerton y Sex Education, Simone Ashley se une al reparto de El diablo viste de Prada en el papel de Amari. Ella es la nueva asistente personal de Miranda Priestly -la antigua Emily- y por su presencia en los tráilers deducimos que tendrá peso en la trama.
De entre todos los rostros que aparecen en los avances de 20th Century Studios, Amari destaca como la única cara nueva que no pertenecía al reparto original. Su presencia no pasa desapercibida: en el primer adelanto, se atreve a cuestionar a la mismísima Miranda Priestly durante una junta, tras un comentario de la editora sobre la delgadez de las modelos. Además, el tráiler definitivo nos muestra su curiosidad por el pasado de Andy, al preguntarle por qué decidió deshacerse de todas aquellas prendas de Chanel que acumuló durante su etapa en Runway.
Este choque generacional promete ser el verdadero motor de la secuela. Mientras que en 2006 vimos a una Andy esforzándose por encajar en un sistema implacable, la presencia de Amari sugiere que los tiempos han cambiado: ahora es el mundo de Miranda el que se enfrenta al escrutinio de una nueva era.