Robin Williams fue una de las estrellas más queridas del cine, tanto a nivel de público como de gente que ha tenido la fortuna de trabajar con él en clásicos de lo más queridos. Todos los que trabajaron con él en El indomable Will Hunting recuerdan con especial cariño la experiencia, y no sólo porque participar en ella la hizo posible en gran medida.
Ben Affleck y Matt Damon estaban ante la oportunidad de sus vidas, haciendo una película personal en su ciudad natal y con libertad para contarla como querían. Pero necesitaron tanto la ayuda del director Gus Van Sant como de la garantía que proporcionaba Williams para poder marcar esos términos, incluyendo rodar en la propia ciudad de Boston.
Un banco para el recuerdo
No era especialmente fácil porque Williams era capaz de mover masas allá por donde iba, lo que podía complicar rodar al aire libre. Cuando los fans se enteraron de que el actor y Damon iban a rodar en el parque público de Boston, se congregaron para poder verlo trabajar en directo. Allí presenciaron la grabación de uno de los mejores momentos de la película, un monólogo para la historia del cine.
El famoso monólogo que su personaje le da al protagonista es uno de los más emotivos y recordados de su época, siendo una de las bases que le terminó dando el premio Oscar al actor. Fue tan importante que el banco donde recitó el discurso se volvió lugar de peregrinación para los fans tanto del cómico como de la película.
Stellan Skarsgård recuerda cómo Robin Williams huía en reuniones sociales: "de repente se levantaba para salvarse, en cierto modo"Williams se volvió especialmente querido en la ciudad porque iba frecuentemente a visitar amigos y visitaba las tabernas locales cuando estaba por allí, dejando detalles y firmas cuando se lo solicitaban. Se volvió tan querido allí que en 2014, tras su muerte, el banco donde dio el monólogo de El indomable Will Hunting en 1997 se volvió un homenaje en su honor. Los fans dejaron flores, cartas y escribieron citas de la película en dicho banco, que luego recibió una placa conmemorativa por parte del ayuntamiento. A día de hoy, sigue siendo un espacio muy visitado.