Las películas que llegan a ser de culto están, por lo general, relacionadas con el género fantástico, terror, serie B, pero muy rara vez con la comedia. Este fue el caso de El diablo viste de Prada, una película estrenada en el 2006 que se adscribía sin complicaciones al género 'chick flick'. Es decir, películas sencillas supuestamente destinadas al público femenino (me pica todo el cuerpo solo escribiendo esto) y ambientadas en áreas de la sociedad tradicionalmente vistas como 'femeninas', en este caso, el mundo de la moda.
En 20 años la cosa ha cambiado mucho, y ahora, la relectura de aquella película es otra. Si recordamos su sinopsis, nos encontrábamos con Miranda Presley (Meryl Streep), directora de la revista de moda Runway, y su ayudante, Andy Sachs (Anne Hathaway). La primera, inspirada en la directora de Vogue Anna Wintour, era descrita (o más bien percibida) como 'la villana' y Andy 'la heroína'. Ahora, gracias a que los tiempos han cambiado, mucha gente ve a Miranda como una profesional exigente en un sistema machista y brutal, y a Andy como alguien que no entiende muy bien de qué va el juego.
A lo largo de estas dos décadas, el culto hacia El diablo viste de Prada no ha hecho más que crecer. Clips, gifs, memes... La película original nunca ha desaparecido del todo del imaginario colectivo, y ahora mismo resulta una cinta que ha envejecido la mar de bien y que se presta a diferentes relecturas.
Ahora, veinte años después, se estrena su secuela, El diablo se viste de Prada 2. Llega a los cines mañana, 30 de abril, pero te dejamos un clip en exclusiva para que te vayas adelantando.
Claro, su regreso no era algo que estuviese preparado; es más, durante muchos años nadie parecía tener interés en prolongar la historia de estas dos mujeres, por mucho éxito de taquilla que hubiese habido. Que se haya hecho ahora tiene más que ver con el contexto social actual que con una decisión antigua.
En la actualidad, Hollywood vive de los refritos, eso es un hecho. Fue en el año 2020 cuando El diablo se viste de Prada volvió a salir a la palestra, se disparó su popularidad en redes sociales y los estudios, ahora sí, comienzan a ver que una secuela podría aportarles pingües beneficios.
Esta secuela girará de nuevo en torno al personaje de Miranda Priestly, que ahora está en decadencia, ya que las revistas de moda no son lo que eran. Miranda sigue siendo influyente, pero su imperio ya no domina como antes; la industria editorial tradicional se está derrumbando frente a la tiranía de lo digital. En este contexto, tendrá que enfrentarse con Emily (Emily Blunt), su antigua exasistenta; será aquí donde Andy juegue un papel decisivo.
El próximo 30 de abril podremos ver solo en cines El diablo se viste de Prada 2 y comprobaremos si está a la altura de su predecesora.