Si tienes hijos cerca seguro que estás familiarizado con la sensación de ver la misma película cientos de veces. Te sabes los diálogos y las canciones de memoria y te preguntas cuándo se cansará tu retoño de esa historia que no soportas ver ni una vez más. No desesperes porque esa afición de los niños de ver o escuchar la misma historia tantas veces tiene una explicación biológica y, de hecho, es algo muy beneficioso para ellos.
En una publicación en su cuenta de Instagram, el psicólogo Javier de Haro señala que, cuando somos pequeños, necesitamos volver a lo mismo una y otra vez como forma de aprender patrones. "Los niños pequeños aprenden observando, haciendo, pero también con la repetición", dice.
"Los niños pequeños aprenden observando, haciendo, pero también con la repetición", asegura el experto. Repetir les ayuda no solo a memorizar, sino a incorporar palabras nuevas, conocer expresiones comunes y observar cómo solucionan los personajes situaciones de la vida diaria.
Cuando les repetimos un cuento una y otra vez, aprenden vocabulario, aprenden expresiones, aprenden cómo resolver situaciones del día a día
Aunque los adultos se cansan enseguida de algo que ya conocen -aunque no todos, ya que hay un patrón que se repite en los mayores-, especialmente si hablamos de películas, series o libros, en su cerebro ocurre lo contrario. "A nosotros nos cuesta entenderlo, porque a los adultos lo repetitivo nos cansa, pero a ellos no. Cuando algo les gusta, lo repiten hasta la saciedad por varios motivos", apunta De Haro. Además de ese aprendizaje que ya hemos comentado, añade: "Cada vez van viendo detalles nuevos, matices que antes o no se habían dado cuenta o no comprendían".
Mientras nosotros nos aburrimos porque ya conocemos el final y el destino de los personajes, ellos disfrutan detectando nuevos datos y gestos. De hecho, seguro que en algún momento tu propio hijo o hija te ha sorprendido señalando un detalle que tú no habías visto y son expertos en fijarse en lo que nadie más está viendo.
A esto hay que añadir una capa psicológica más. "Les da una sensación enorme de satisfacción y de control porque saben lo que va a pasar. Anticipan y comprenden mejor lo que ocurre", observa el experto. Al escuchar por cuarta o quinta vez la misma historia, ya no tienen que estar alerta ante lo que va a suceder, sino que pueden aprender desde un espacio más relajado.
Así que la siguiente vez que te pidan poner el 'Golden' de Las guerreras k-pop o leer ese cuento que ya te sabes de memoria, piensa que estás reforzando muchas habilidades.