La entrada de Darth Vader en 'Rogue One' es muchísimo más temible de lo que parece. La clave es una simple puerta
Randy Meeks
Randy Meeks
-Redactor de cine y series
Juntaletras acomodado, redactor con gato eterno en las piernas, tuitero irredento, millennial orgulloso a su pesar. Respira cine, cree que no hay película mejor que 'El crepúsculo de los dioses' pero en su colección de Blu-Ray no falta 'Super Mario Bros'. La de los 90.

Cuando Darth Vader aparece en 'Rogue One', lo hace de la manera más épica posible. Pero es que, además, se da el lujo de jugar con sus presas: ¿Hay alguna duda de que la película de 2016 es una de las mejores de 'Star Wars'?

Star Wars parece tener un problema de base: todo tiene que salir de sus nueve películas clave, y hacer referencia continua a estas. ¿Y qué queda? Rellenar los huecos. Algunas lo hacen mejor, como Clone Wars, y otras no tanto, como Han Solo: Una historia de Star Wars. Sin embargo, hay una película que consiguió rellenar un hueco que no sabíamos que necesitábamos ver: Rogue One (y su precuela, Andor) demostró en 2016 que aún quedaba mucho por contar en la galaxia. Solo hacía falta un buen director a los mandos.

Rogue One: Una historia de Star Wars
Rogue One: Una historia de Star Wars
Fecha de estreno 15 de diciembre de 2016 | 2h 14min
Dirigida por Gareth Edwards
Con Felicity Jones, Diego Luna, Ben Mendelsohn
Medios
3,8
Usuarios
4,1
Sensacine
4,0
Ver en Disney+

Se va a liarth

Es curioso, porque Rogue One nació como idea de un episodio para la mejor serie que nunca se hizo, Star Wars: Underworld, y de alguna manera consiguió convertirse en película. Eso sí, era un spin-off que iba a lo suyo, dirigido por el mismísimo Gareth Edwards. Aunque el tiempo nos ha hecho pensar que no, fue un exitazo, superó los 1000 millones en taquilla y presentó a Darth Vader como nadie lo había hecho hasta ahora.

En su escena más famosa, Vader aparece, sable rojo en mano, dispuesto a encargarse de los rebeldes él mismo: es un momento brutal, único, icónico y salvaje que supuso el último gran momento en el que James Earl Jones puso la voz al villano. Sin embargo, hay un detalle que nadie parece haber visto y que da un extra de terror a la escena: al principio, los rebeldes no pueden abrir la puerta. Cualquiera podría pensar que se ha atascado debido a los golpes de la nave, pero entonces vemos del otro lado a Vader dispuesto a repartir estopa.

¿Qué es lo que pasó realmente, aunque no se explicitara? Vader estaba controlando la puerta totalmente a oscuras, cerrándola con el uso de la Fuerza y esperando a que se desesperaran para jugar con ellos como un gato juega con los ratones, demostrando qué es lo que sabe hacer. Y sí, desde entonces esta escena no ha sido superada, pero da esperanzas para el futuro de Star Wars en Disney. Sí se puede.

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