El mayor fracaso de la carrera de David Lynch es Dune (1984). A nivel económico y personal. El cineasta adaptó, antes que Denis Villeneuve, la obra literaria de Frank Herbert. La propuesta del cineasta detrás de Mulholland Drive (2001) no gustó. Ni a la crítica ni al público. "Estoy orgulloso de todo menos de Dune", llegó a decir Lynch, refiriéndose al proyecto como "una tristeza gigantesca" en su vida. Lo cierto es que, en lugar de Dune, el director pudo haberse colocado detrás de las cámaras de otro filme de ciencia ficción mucho más exitoso: Star Wars: El retorno del Jedi (1983). Pero rechazó la oferta.
George Lucas, creador de La Guerra de las Galaxias, quería reunirse con Lynch para proponerle que dirigiera el final de la trilogía original de la saga. El director acudió a la cita sabiendo que iba a decir que no. El encuentro, además, le provocó una migraña.
"No tenía ningún interés, pero siempre he admirado a George. Hace lo que ama y yo hago lo que amo. La diferencia está en que, lo que ama George, hace cientos de miles de millones de dólares", contó Lynch en The Hudson Union en 2009.
"Nunca la veré": David Lynch dirigió la primera 'Dune' pero odia que le hablen de la versión de Denis Villeneuve"Me habló un poco y me dijo: 'Quiero enseñarte algo'. Fue entonces cuando me empezó a doler la cabeza", recordó. "Me llevó arriba y me enseñó estas cosas llamadas Wookies. Entonces el dolor de cabeza fue más fuerte". Después de que Lucas le mostrara muchos de los seres que existen en el universo de La Guerra de las Galaxias, llevó a Lynch a dar una vuelta en su Ferrari y luego fueron a comer. "Fuimos a un restaurante. No es que no me guste la ensalada, pero solo tenían ensaladas. Entonces me dio una migraña. No podía esperar para llegar a casa", afirmó.
Antes de marcharse, Lynch fue a una cabina de teléfono para hablar con su agente: "Le dije: 'No puedo hacer esto de ninguna manera'. Me dijo: 'David, David, David, cálmate. No tienes que hacerlo".
Lucasfilm
Al día siguiente, Lynch llamó a Lucas y le dijo que él debía dirigir El retorno del Jedi: "Es su película, él inventó todo eso, pero no le encanta dirigir y por eso la dirigió otra persona". En efecto, fue Richard Marquand quien se colocó detrás de las cámaras del filme. Lucas solo dirigió Una nueva esperanza (1977) y las tres precuelas, el resto de proyectos recayó en otros cineastas.
"Llamé a mi abogado y le dije que no iba a hacerlo", concluyó Lynch riendo. "Me dijo: 'Acabas de perder no sé cuántos millones de dólares". El director demostró por entonces lo que siempre ha demostrado: ha hecho lo que de verdad quería hacer como artista. Eso, en una industria en la que lo que más vende es el 'blockbuster' con directores casi invisibles, es el camino difícil. Él lo siguió y triunfó.