Hayden Panettiere tenía 11 meses de vida cuando apareció en su primer anuncio. Era un comercial de un juguete de Playskool y supuso su entrada a esta industria que ya nunca abandonaría hasta la triste noticia de su muerte este 16 de agosto a los 36 años. Su primer papel serio llegaría cuando ella tenía tan solo 4 años con la telenovela One Life to Live, donde interpretó a Sarah Roberts entre 1994 y 1997.
La infancia de Panettiere transcurrió entre cámaras por los rodajes en los que trabajaba. No pudo ir a una escuela normal porque su familia hizo 'homeschooling' y tuvo tutores privados para poder acomodar su aprendizaje a su agenda como actriz. A los cinco años ya había filmado alrededor de 50 comerciales de televisión. Esta carga de trabajo constante le privó de tener una infancia normal.
"Para mí, una infancia normal se parecía a tener actividades extracurriculares, ir a la escuela, estar en la escuela todo el día, tener una vida social y conexión con tus compañeros, ir a casa, hacer la tarea, tener citas para jugar, tener amigos en casa... Y aunque tuve un poco de eso, constantemente me estaba perdiendo el aspecto social de lo que pasaba con mis compañeros. Cuando te lo pierdes, luego te sientas y realmente no tienes nada de qué hablar porque yo solo tenía mi experiencia y lo que hice ayer, que estuve en el set o estuve en la ciudad haciendo una audición, y eso no era algo que pudiera esperar que nadie a mi alrededor entendiera", confesó en el podcast de Jay Shetty.
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Su madre, jefa y manager, pero nada más
Su madre, Lesley R. Vogel, era una antigua actriz de telenovelas. Conocía el mundillo y quiso que su hija siguiera sus pasos. A medida que Hayden fue desarrollando su carrera, Lesley adoptó un rol más profesional, más de manager, en lugar de ser su madre.
Esto influyó enormemente en la actriz. Como le contó a Jay Shetty, sentía que para ganarse el afecto y la aprobación de su madre debía actuar a la perfección. En los sets de filmación, a Hayden no le importaba la opinión de los directores o productores y la única mirada que buscaba tras cada toma era la de su madre. Sabía que si su madre no estaba satisfecha con su actuación, "el resto del día se iba a arruinar" y se metería en serios problemas.
No era una buena reacción, pero he vivido para complacerla. Nunca he tenido una conversación con ella sobre por qué dejó de actuar y decidió enfocar toda su vida en crear una carrera para mí. Si fue porque simplemente sintió que yo era buena en eso, si quería vivir indirectamente, si quería crear un futuro potencialmente exitoso para mí... No he tenido la oportunidad de hablar realmente con ella sobre ello
A los 19 años, durante el rodaje de Héroes, decidió separar su vida personal de la profesional y que su madre ejerciese, por fin, de madre, pero el resultado no fue el esperado. "Me armé de valor para separarme de ella en lo comercial porque deseaba desesperadamente que ella fuera simplemente mi madre", recuerda, "tampoco me esperaba la reacción que obtuve, que fue: 'Me lo debes'. Eso fue todo lo que dijo y se retiró".
La actriz se dio cuenta de que su madre no estaba interesada en una relación familiar. "El hecho de que pareciera que ella no quería, que no le importaba tener una relación conmigo, fue una píldora difícil de tragar siendo su hija", asegura. En el momento de la entrevista, no mantenía ningún tipo de relación con ella.