"Es casi imposible de ver": Martin Scorsese reconoce el "genio" de esta película estrenada hace 111 años, pero también que sigue siendo problemática
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Martin Scorsese se ha pronunciado en más de una ocasión sobre 'El nacimiento de una nación', de D. W. Griffith, al que considera uno de los grandes "ilusionistas" del cine, pero también que "fue demasiado lejos"

Por Alicia P. Ferreirós

En 1915, el director de cine D.W. Griffith dirigió la que acabaría siendo la obra maestra indiscutible de su carrera, pero también profundamente problemática: El nacimiento de una nación, una película muda especialmente popular debido a que en ella se utilizaron técnicas muy avanzadas para aquel entonces y que era la muestra definitiva del progreso de la industria cinematográfica. No obstante, la película también es profundamente problemática y polémica, por su discurso racista y glorificación del Ku Klux Klan.

En El nacimiento de una nación, la sociedad estadounidense de 1860 está definida por la esclavitud. A pesar de la convulsa situación, los Cameron -una familia del Sur- y los Stoneman -una familia del Norte- mantienen una estrecha amistad. Sin embargo, al estallar la Guerra de Secesión, ambos bandos terminan luchando en campos opuestos, aunque ni siquiera la guerra logra destruir su amistad. El conflicto entre ambas familias surge cuando los afroamericanos empiezan a obtener más derechos y se funda el Ku Klux Klan. Y, mientras intentan asimilar esta nueva realidad, se produce una muerte trágica.

El nacimiento de una nación
El nacimiento de una nación
Fecha de estreno 13 de octubre de 1921 | 2h 30min
Dirigida por D.W. Griffith
Con Lillian Gish, Mae Marsh, Henry B. Walthall
Medios
4,9
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3,6

Rodada con un presupuesto que era inaudito para la época -100.000 dólares- a partir de la novela The Clansman de Thomas Dixon, El nacimiento de una nación fue problemática desde el principio por su retrato del conflicto y la posguerra, y de las personas de raza negra, lo que provocó no solo críticas, sino grandes protestas y llamamientos a la censura. La cinta presentaba al Ku Klux Klan bajo una luz muy favorable, retratándolo como el auténtico "salvador" de los estados del Sur frente a una invasión procedente del Norte liderada por personas negras y llegó incluso a propiciar el resurgimiento de la organización, que hasta entonces se encontraba prácticamente extinguida.

Aún así, fue un gran éxito: no solo porque recaudó 10 veces su presupuesto, sino porque se trataba de una película pionera en novedosas y sofisticadas técnicas narrativas y eso le brindó el status de obra maestra durante mucho tiempo. "A pesar de las protestas en el año de su estreno, El nacimiento de una nación mantuvo su estatus de obra maestra indiscutible hasta que, a partir de los años 70 del siglo pasado, una nueva corriente académica comenzó a analizar el filme bajo criterios que iban más allá de la fascinación por las técnicas narrativas desarrolladas por Griffith", sostiene la Filmoteca Española en un texto para su ciclo El cine prohibido.

Martin Scorsese, uno de los cineastas más reputados e influyentes de nuestro tiempo y también cinéfilo en su máxima expresión, se pronunciaba sobre El nacimiento de una nación en la película documental A Personal Journey with Martin Scorsese Through American Movies (1995), donde analiza a Griffith como uno de los grandes "ilusionistas" del cine y sus contribuciones al cine moderno, pero también admite que fue demasiado lejos.

En 'El nacimiento de una nación', fue demasiado lejos, dada su postura personal sobre la cuestión racial. Eran sus convicciones personales; eligió una obra, 'The Clansman', que iba en esa dirección y que distorsionaba la realidad. Pero él realmente creía en ello. No digo que sea algo bueno. Simplemente digo que estaba verdaderamente convencido. Y eso te parte el corazón al ver la película. Resulta casi imposible verla por esa razón. Y me parece significativo que fuera el primer largometraje estadounidense

La postura de Scorsese, ampliamente compartida por los historiadores del cine, se articula en dos vertientes que coexisten sin anularse mutuamente. En el plano técnico e histórico, la película supone un hito esencial en la evolución del lenguaje cinematográfico que influyó en generaciones posteriores de cineastas. Pero en cuanto al contenido, no puede obviarse el carácter profundamente racista del filme, su glorificación del Ku Klux Klan y su representación denigrante de las personas negras; aspectos que considera indefendibles.

Alicia P. Ferreirós
Amante de las series y gran aficionada al terror, la ciencia ficción, la crónica negra y el ‘true crime’.
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