Adam McKay ya había demostrado con La gran apuesta que era capaz de convertir asuntos complejos y de enorme trascendencia política y económica en historias accesibles y cargadas de humor. Con aquella película, estrenada 11 años antes, abordó la crisis financiera de 2008 desde la perspectiva de quienes más se beneficiaron de ella.
Más tarde, con El vicio del poder, volvió a recurrir a la sátira para retratar la figura del exvicepresidente estadounidense Dick Cheney. Sin embargo, fue con No mires arriba cuando McKay llevó esa fórmula al terreno de la ciencia ficción y consiguió probablemente la propuesta más entretenida de sus tres grandes sátiras políticas.
La película, disponible en Netflix, está protagonizada por Leonardo DiCaprio y Jennifer Lawrence, que interpretan a dos científicos enfrentados a una situación extrema: han descubierto un cometa que se dirige directamente hacia la Tierra y amenaza con provocar una catástrofe.
El problema llega cuando ambos intentan alertar a las autoridades. En lugar de tomarse en serio el peligro, la situación es recibida con indiferencia y descrédito, empujando al equipo científico hacia la desesperación.
A partir de ahí, la película construye una historia deliberadamente disparatada que utiliza el humor para mostrar el choque entre la evidencia científica, los intereses políticos y una sociedad poco dispuesta a reaccionar ante una amenaza evidente.
Uno de los grandes atractivos de No mires arriba es, precisamente, su reparto. Además de DiCaprio y Lawrence, la película reúne a Meryl Streep, Jonah Hill, Mark Rylance, Timothée Chalamet, Cate Blanchett, Rob Morgan, Tyler Perry, Ron Perlman, Kid Cudi y Ariana Grande. El amplio reparto permite que prácticamente todos los grandes nombres tengan la oportunidad de explotar el tono absurdo de la historia, con interpretaciones especialmente destacadas de Streep como una presidenta desconcertante y de Rylance como un poderoso y ambicioso magnate tecnológico.
"Esa noche perdí 'Terminator": Por qué Edward Furlong, estrella de 'Terminator 2', ya no participó en la tercera películaEl humor es la principal baza de la película y está llevado hasta extremos casi absurdos. Aun así, muchas de sus bromas funcionan por lo bien construidas que están, mientras que otras adquieren un tono más incómodo al apoyarse en una evidente alegoría sobre el cambio climático.
Recuerda que puedes disfrutar de No mires arriba en Netflix.