Mark Ruffalo es, a sus 58 años -casi 59-, una reputada estrella de Hollywood que ya lleva más de 30 años dedicado a su carrera interpretativa. Comenzó a ganar notoriedad a finales de los 90 por su trabajo en Broadway y durante la década de los 2000 a raíz de algunos de sus papeles en pantalla grande como Puedes contar conmigo, Zodiac o Los chicos están están bien, aunque su introducción definitiva en el mainstream fue a raíz de obtener el papel de Bruce Banner/Hulk en el Universo Cinematográfico de Marvel. Tras su aparición en la saga Vengadores y en varios otros títulos del UCM, la última vez que le vimos en la piel de Hulk ha sido este 2026, en la película Spider-Man: Brand New Day.
Cuatro veces nominado al Oscar, el también actor de Spotlight y Pobres criaturas disfruta de una notable fortuna, pero Mark Ruffalo no tiene ningún tipo de interés en llevar una vida glamurosa y repleta de lujos en la mejor zona de Los Angeles. Por el contrario, el actor ni siquiera vive en el estado de California, sino que su residencia había se encuentra en Callicoon, en la zona norte del Estado de Nueva York, donde posee un terreno de 20 hectáreas y un hogar rodeado por la naturaleza en el que llevar una vida tranquila junto a su esposa e hijos.
Según contó en una entrevista en 2011, cuando se mudaron allí definitivamente fue porque sintieron que debían replantearse su estilo de vida y cuestionarse qué era lo que realmente necesitaban en lugar de acumular constantemente más cosas. "Vivimos en un espacio reducido y la naturaleza que nos rodea influye mucho en nosotros. Con el tiempo, eso se refleja en el comportamiento y en la forma de relacionarse con los demás. En el campo hay mucha tranquilidad y hay mucha tranquilidad en mis hijos".
A lo largo de los años, Ruffalo se ha convertido en una importante figura del lugar. Reconocido activista, Ruffalo nunca ha dudado en posicionarse políticamente y utilizar su altavoz para reivindicar las cosas en las que cree.
20 años de activismo contra el 'fracking' (o fracturación hidráulica)
Por ello, no se ha limitado a convertir su hogar en un espacio ecológico que aprovecha la energía solar mediante el uso de placas solares y que apuesta por métodos de cultivo orgánico que no causen un impacto negativo en la naturaleza. Ruffalo también ha dedicado años a luchar contra el fracking (o fracturación hidráulica), un método de extracción de gas consistente en perforar el suelo y bombear agua a alta presión, que permite aumentar la disponibilidad energética y reducir costes, pero que acarrea graves consecuencias para el medio ambiente y la salud pública. De hecho, en España está prohibido desde 2021 -vía National Geographic-.
Estados Unidos, por su parte, es uno de los países donde más aplica esta técnica, pero eso no quiere decir que el asunto no sea controvertido. De acuerdo con un estudio de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos, el fracking puede filtrar fluidos hacia el agua subterránea, causando contaminación en el agua, es la principal fuente de la nube de contaminación atmosférica, puede producir terremotos y tiene efectos sobre la salud desde la infancia.
"No voy a permitir que mis hijos se vean afectados por la contaminación de las perforaciones de gas", declaró a New York Times en su día Ruffalo, una de las caras más visibles de la lucha para la prohibición de la fracturación hidráulica en Nueva York. El actor ha llevado a cabo actos de recaudación contra esas prácticas y también creado grupos de apoyo para ayudar a los agricultores a dar con alternativas más ecológicas. No obstante, entre ellos también hubo gente muy crítica con su postura.
Después de que el exgobernador Andrew Cuomo prohibiese la fracturación hidráulica en 2014 tras años de intensa campaña, en 2024 Ruffalo volvió a promover una nueva legislación destinada a abordar una variante del fracking que utiliza dióxido de carbono a presión y sobre la que existía un vacío legal.