Whalefall llega a los cines de España este 16 de octubre, la nueva película de terror de Brian Duffield (Nadie podrá salvarte) y protagonizada por Austin Abrams (Resident Evil) y Josh Brolin (Weapons).
La historia sigue a Jay, un joven submarinista que decide adentrarse en el mar para encontrar el cuerpo de su madre. Sin embargo, cuando se topa con una ballena, ésta le traga junto a un calamar gigante. Una vez dentro, solo tiene una hora de oxígeno para intentar salir y sobrevivir.
Con motivo de su inminente estreno, SensaCine ha podido hablar con Josh Brolin y Austin Abrams sobre las situaciones en las que se veía involucrado el actor dentro de lo que sería el estómago de la ballena o el desafío de actuar con un regulador en la boca todo el tiempo:
¿Cómo fue tener que actuar un regulador de buceo todo el tiempo? ¿Complicaron aún más las cosas?
Austin Abrams: Sí, sin duda. Hay gente que habla sola, pero normalmente, cuando estamos solos, no solemos hablar con nosotros mismos. Así que intentar hacer eso y, encima, tener algo en la boca que hace que resulte todavía menos natural hablar... Intentar encontrar la manera de decir pequeñas cosas y conseguir que se entiendan, que tengan cierta claridad y coherencia... Sí, fue complicado, desde luego.
Josh Brolin: Ya es bastante difícil estar encerrado, confinado en un espacio tan pequeño, y conseguir que resulte interesante durante prácticamente toda una película.
Austin: Y encima sin poder utilizar tu boca. (risas)
Josh: Que es con lo que te comunicas. Pero a mí me pareció increíble lo que hizo, porque creo que hay muy pocas personas capaces de conseguir algo así. Estar presente en el 80 % de una historia y lograr que siga siendo interesante, claustrofóbica, emotiva y angustiosa. Para mí, verlo era como ver a Alex Honnold haciendo Free Solo, cuando está escalando. Te pasas todo el rato encogiéndote de la tensión. Es una hazaña impresionante.
20th Century Studios
Y Josh, ¿alguna vez te quedaste un rato en el plató solo para ver a Austin Abrams sufrir?
Josh: No, no estuve allí. Pero le mandaba mensajes para preguntarle cómo iba, y un mes después volvía a escribirle para ver qué tal estaba, y otro mes más tarde le preguntaba otra vez... ¡Y seguía metido en aquella cosa! Aunque, ¿sabes qué? Brian Duffield me mandaba vídeos de él ahí dentro, dando vueltas en ese cacharro. (Risas) Horrible. No, yo no quería estar allí. No quería estar allí. Ya había hecho mi trabajo.
¿Hubo algún momento, mientras leíais el guion, en el que pensarais: '¿Cómo demonios van a conseguir hacer pasar al protagonista por todo esto'?
Austin: Sí. Durante todo el guion. Todo el tiempo que estuve leyéndolo. Precisamente eso era parte de lo que me atraía tanto del proyecto. Es una locura. Una auténtica locura. Y era simplemente pensar: '¿Cómo van a hacer esto? ¿De verdad es posible? ¿Cómo van a conseguir que funcione?'. Era una posibilidad aterradora y, para mí, eso es precisamente lo emocionante.Estamos haciendo cine y, al final, lo que quieres es hacer películas que te permitan experimentar, probar cosas que nunca has hecho o que nunca has visto antes. Y eso es lo emocionante. Porque siento que, al menos en mi caso, últimamente hay películas que pueden llegar a cansarme un poco. Es como si todo el mundo hubiera encontrado ya la fórmula y, más o menos, supieras por dónde va a ir la historia. Te sientes bastante cómodo viéndolas, como si estuvieras en terreno conocido. Y eso era lo que me entusiasmaba tanto de esta película: que era una auténtica locura.
Josh: Pero claro, cuando estás leyendo el guion tranquilamente en tu casa, con la calefacción puesta...
Austin: Sí. (Risas)
'Whalefall' me atrapó en una sensación claustrofóbica constante durante las casi 2 horas que duraJosh: Y con espacio de sobra, ni siquiera piensas en ir al baño.Porque esa historia la he oído muchas veces. Recuerdo que Alec Baldwin contaba que había hecho una película con Tony Hopkins, una en la que salían osos. Se llamaba El desafío, y transcurría en Alaska. Él estaba sentado en la cama de su apartamento de Nueva York, bien calentito, leyendo el guion y pensando: 'Dios, esto tiene muy buena pinta'. Y, de repente, te encuentras a temperaturas bajo cero pensando: '¿Pero en qué coño estaba pensando cuando acepté esto?'.
Austin: Sí, sí. Y tienes que hacerlo todos los días.