El 25 de marzo de 1998 empezó en Antena 3 una de esas series destinadas a marcar a toda una generación: Compañeros tuvo 9 temporadas, una película e incluso una nueva generación (que, siendo honestos, no le importó mucho a nadie). Ahora, mientras todos se preparan para la secuela que ya se ha anunciado y que traerá de vuelta a los personajes como adultos, hay un actor que ha llegado a estar en huelga de hambre por las penurias que pasó cuando los focos se apagaron.
Problemas en el claustro
César Vea, que interpretó a Gustavo Gil, el profesor de los más peques (apodado como "La rana Gustavo"), duró 8 años en Compañeros y también le has podido ver en Acacias 38 durante más de 500 episodios, además de El laberinto del fauno o Los simuladores. Sin embargo, ahora no está centrado en la actuación, sino en contar su historia de cómo cayó en la ruina por apostar por las energías renovables.
Vea gastó en 2008 un millón de euros en un huerto solar, produciendo energía de manera regular y cobrando durante tres años, hasta que entre 2011 y 2012 se suprimieron las primas, hundiéndoles en la bancarrota. Según ha declarado a ¡Hola!, "esta inversión arruinó mi vida económica, familiar y profesional, porque todo afecta a todo. Ese ha sido el mayor mazazo de mi vida, por confiar en delincuentes que están en el Congreso de los Diputados", ha afirmado.
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Aunque en los últimos años la cosa ha mejorado, Vea aún está tratando de reponerse del golpe: "Son muchas noches sin dormir. Días sin ganas de querer vivir. No te puedes imaginar lo complicado que es. Cuando viene la tormenta gorda, te cuestionas todo". De hecho, ha roto por completo a su familia: "Lo que nos pasó, se llevó por delante a mi hermana. Mi padre, afortunadamente, pues con Alzheimer ya no era consciente de lo que estaba pasando, ¿no? Mi hermano, mal, muy mal. Y yo creo que estoy en pie gracias a lo que me he cuidado. Deporte, cero drogas... toda mi vida. Si no, la cosa no hubiera terminado bien".
El actor empezó en 2025 una tercera huelga de hambre delante del parlamento de La Rioja, señalando que no se iba a ir hasta que se le llevara la ambulancia. No era un decir: en 2019 ya acabó en el hospital de urgencias declarando "¿Cómo no les voy a culpar a ellos del cáncer de mi hermana? ¿Cómo no voy a desear que se mueran cuando los veo?". A sus 61 años, Vea sigue luchando por sobrevivir.