Tom Hanks: "Algo que aprendí de mis 20, 30, 40 y 50: Si estás pasando por un momento maravilloso, recuerda que esto también pasará"
por Sara Heredia
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El actor siempre tiene presente la filosofía del 'This too shall pass' y así ha desarrollado su carrera y su vida personal

Si Tom Hanks se hubiera quedado estancado en su época de mayor éxito posiblemente no podríamos seguir hablando de él como la gran estrella que es actualmente. En los 90, tras recibir su primera nominación al Oscar por Big, estrenó algunas de las mejores películas de su carrera: Philadelphia (1993) y Forrest Gump (1994) -que le dieron el Oscar-, Apolo 13 (1995), Salvar al soldado Ryan (1998) y Náufrago (2000).

Hanks gustaba porque era ese tipo normal y corriente que conectaba directamente con el espectador, pero todo pasa y todo cambia. Al cumplir los 50, Hanks ya no tenía ese perfil. Era un actor con reputación, amable para el público y rentable, pero tuvo que reinventarse. Empezó a fichar por proyectos más arriesgados, como El atlas de las nubes de las Wachowski, y adoptó personajes con más autoridad, como en Sully o Capitán Phillips.

En una entrevista con Jay Shetty, el actor reconoció que su filosofía de vida se centra en el 'esto también pasará'. "Si estás pasando por un momento maravilloso, recuerda que esto también pasará. Si tienes éxito, ten presente que esto también pasará. Si estás enfermo, si atraviesas una gran tragedia, un drama intenso o una dificultad enorme, recuerda: esto también pasará", señala el actor.

Esto es algo que aprendí a lo largo de mis 20, 30, 40 y 50 años. En una etapa en la que uno cree que lo necesario es tener un plan maestro, seguirlo al pie de la letra, esforzarse al máximo, luchar y competir... bueno, sí, hay momentos en los que toca hacer todo eso. Pero hay otros en los que simplemente tienes que bajar la guardia y decir: 'Me rindo'. Al final, nunca llegaré a saber todo lo que necesito saber.

Así se ha movido siempre Hanks, aceptando que lo que una vez funcionó ya no lo hace más y que hay que buscar nuevos caminos.

A esto se le suma que el actor ha reconocido que algunas de sus mejores interpretaciones llegaron cuando dejó de intentar "demostrar que actuaba". En escenas cumbre de su carrera, como el final de Capitán Phillips -donde el shock postraumático de su personaje se desborda en la enfermería del barco militar-, Hanks improvisó gran parte de la respuesta emocional junto a personal médico real de la marina.

Fiel a su modo de ver la vida, sigue llegando a los rodajes con humildad, siendo consciente de que una película es un trabajo en equipo y que todos aportan su granito de arena para que funcione.

Sara Heredia
Sara Heredia
-Redactora jefe SensaCine
Cargada con una mente abierta y mucha curiosidad, explora cualquier documental, película, serie y miniserie que empiece a hacer ruido.
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