En mis más de 10 años de carrera, puedo contar con una mano los actores y actrices que son increíbles como personas y Taz Skylar es uno de ellos. Aunque las interacciones en entrevistas pueden ser muy breves -solo 5 minutos-, algunas veces la profesión nos regala una entrevista de más de dos horas como ha sido el caso con el actor canario.
La primera vez que conocí al intérprete que da vida a Sanji de One Piece de Netflix fue en la San Diego Comic-Con Málaga de 2025 y fueron casi 10 minutos con él que me demostraron lo buena persona que es y lo cercana que puede llegar a ser.
Meses después, tuve la oportunidad de sentarme con él en una entrevista de dos horas y media en el que pude confirmar mi primera impresión de él a niveles insospechados contándome todo lo relacionado con su vida alrededor del mundo de la actuación, el biopic que persigue adaptar a pantalla o su rutina diaria antes de un rodaje.
He leído bastante de ti y he visto que has tenido una vida bastante completa ya a tus 30 años. Pero quería preguntarte qué crees que es lo que te ha aportado tu carrera como actor a tu vida después de todas esas vivencias de viajar por el mundo, hacer tablas de surf...
Creo que me ha dado muchas experiencias las cuales no eran accesibles. Me ha dado muchas perspectivas sobre la humanidad, la civilización o la cultura. Creo que veo todo mucho más como si le hubiese quitado la pantalla a la vida. Simplemente a lo mejor por pasar tanto tiempo analizándolo o cuestionándomelo. Y también creo que lo que me ha dado este oficio en particular es intensidad constante y suprema. Es muy raro que una persona tenga que sostener una vida bajo tanta intensidad durante tiempos largos. Normalmente la vida de una persona se pone intensa en un momento, pero luego para y vuelve a una homeostasis. La mía no, como que se queda ahí arriba y de repente se relaja un poco, pero no vuelve a estar en homeostasis, sino que se quedó en la turbulencia todo el rato. Y creo que esa intensidad te hace darte cuenta de muchas cosas de ti, porque pone en cuestión tus decisiones: con quién te relacionas o no, por qué, qué intenciones tienes... Cuando vas en un coche a 120 por hora, tienes que tener claro dónde vas, pero cuando estás en un coche que va a 1200 por hora, tienes que tener muy claro a dónde quieres ir, porque si estás yendo a donde no quieres ir, vas a llegar muy rápido. Así que creo que me ha hecho tener muy claro qué es lo que quiero, qué es lo que soy y también qué es lo que soy por ser cuestionado tanto. Creo que me conozco mejor a mí mismo y no sé si conozco mejor el mundo exterior, pero veo cosas en las que nunca me habría fijado en otras circunstancias. Eso es lo que creo que me ha dado.
¿Y qué pregunta siempre te hacen y la que no te hacen, pero te gustaría que te hiciesen?
'¿Qué va a pasar en la siguiente temporada?' es la pregunta que más me hacen. (Risas)
¿Tus amigos también?
Mis amigos no tanto, son preguntas un poco más de: "¿Pero llevas una peluca o qué?". (risas)
Taz Skylar
¿Y la pregunta que nunca te han hecho, pero que te gustaría que te hiciesen?
Te voy a dar dos. Una que me encantaría es: '¿Cuál es tu biografía favorita?'. Porque realmente solo leo biografías. Leo algún que otro libro que no es una biografía, pero la mayoría son biografías.
¿Y cuál es tu favorita?
Mi favorita es la de Steve-O, el de Jackass. Jackass mucha gente lo tiene como imagen de que están haciendo el gilipollas, pero realmente fue el primer momento en el que alguien se dio cuenta de que podías buscar atención nada más haciendo cosas que llaman la atención. Fueron los primeros que dominaron el arte de grabar una cosa para enseñárselo a otro con el ánimo de conseguir su atención. Y Steve-O es la máxima representación de eso. Él lo dice en su libro, que era una persona cuya droga era la atención, y cuando no la tenía la llenaba con otras cosas porque era el más drogadicto y el más alcohólico. Además, tiene el aspecto de que es un payaso profesional, fue a la escuela de payasos más prestigiosa de América, donde pasa como tres capítulos hablando de cómo le dieron la nariz roja, que es como tener el cinturón negro. Me parece fascinante el nivel de propósito que requiere parecer tan accidental, porque cualquier persona no podría coger y hacer su gilipollez y hacerlo igual de bien que él. Tienes que tener un talento o una proclividad.
Oye, pero si entonces hacen un biopic de él....
Es que eso sería mi sueño. Mi sueño es tener los derechos de su libro y llevo tres años intentando conseguirlos para poder llevarlo a una productora. Pero es imposible acceder a él, es un tío que no tiene mánager, no tiene agencia, no tiene email. Sí he podido llegar a Johnny Knoxville y hablar con él, pero que él te lleve a Steve-O es como si alguien viene a mí y quiere acceder a Iñaki Godoy. Vas a tener que llegar a Iñaki tú. Yo voy a seguir y un día voy a tener los derechos de su libro, y si no lo voy a hacer igualmente sin los derechos. (risas) La otra pregunta que me gustaría que me preguntasen sería: 'si no fuese actor, ¿qué sería?'
Muy buena ¿y qué serías?
El único problema es la paga, pero si la paga no fuese un problema y tuviese estabilidad financiera, sería bombero, que creo que se me daría bastante bien, o rescatista de montaña. O hay otro trabajo que se llama Smokejumper o paracaidistas del fuego que son bomberos que cuando hay un fuego forestal grande, su trabajo es tirarse en paracaídas al centro del fuego con todo el equipamiento y apagarlo desde dentro. Sobreviven tirándose con un saco con extintores, agua.... ¿Sabes quién es David Goggins? Era un militar americano, ultramaratonero, que escribió un libro famoso que se llama You Can't Hurt Me. Tras vender libros y tener todo bien en su vida, se hizo Smokejumper. Algo así sería mi trabajo de ensueño. Militar también lo he pensado, pero tendría demasiados jefes que me caerían mal y me dirían que haga cosas, y yo diría "¿por qué?". Yo casi me inscribí al ejército cuando tenía 20 o 21 años. Fui a la entrevista, pasé el test físico y ya tenía mi fecha de entrenamiento. Pero estuve en un accidente de coche donde tuve una contusión y me dieron un suspenso automático en el examen médico. Me mandaron un formulario que tenía que rellenar durante 365 días documentando mi entrenamiento y cómo iba mi lesión si quería reaplicar. Luego las cosas empezaron a ir bien en ese año y no volví.
Taz Skylar
¿Tienes algún género o personaje al que dirías que no porque no te gusta, o alguno que sí te gustaría hacer?
Algo que sí me gustaría es una película de Florian Zeller o de Sean Baker. Un Sean Baker de Tangerine me encantaría, aunque fuera por poco dinero. O algo de los hermanos Duplass. La infiltrada también.
¿Y qué no harías?
De entrada, el gore no me atrae. Una vez un director de Fast and Furious iba a hacer una película bíblica y me ofreció el papel de Satán. (risas) Le dije que no. Me gusta como director, pero no me interesaba nada el rollo satánico. Ni siendo abierto, que mi padre es musulmán, mi madre cristiana, soy de muchísimos sitios y de muchas culturas, hetero pero le doy un beso a un hombre... En plan abierto a todo. Pero el satanismo manténlo lejos de mí. No es el tipo de oscuridad que me atrae. Me atrae la oscuridad que cuestiona la mentalidad de un ser, pero el sadismo no. Sin embargo, hay otra película que voy a hacer sobre un asesino en serie real llamado Pazuzu Algarad. Ese sí me interesaba porque el guion cuestiona su mentalidad y ves la evolución de cómo pasó a ser Pazuzu. Para ese papel empecé a perder peso bastante rápido porque tenía planeado llegar a los 60 para tener la misma cara. Pero vi como que no íbamos a llegar a hacerla este año, pues paré. Pero si vamos a hacer esta película después de que termine One Piece, terminaré pesando 58 o 60 kg.
Hablando de tu carrera, ¿de qué estás más orgulloso y de qué te puedes llegar a arrepentir?
De lo que estoy más orgulloso es de mi primera obra de teatro, la que escribí y la tengo tatuada. Fue una experiencia completamente pura de ser creativo, casi sin ánimo de lucro. Y de lo que no estoy tan orgulloso es de una película llamada The Deal. Una apocalíptica con un presupuesto muy bajo. La hice durante mi obra de teatro porque me ofrecieron 8.000 libras y yo no tenía nada de dinero. Vivía en una furgoneta. Me fui a Serbia, perdí como tres semanas de ensayos y fue una película horrible y era mi primera vez en un set. Volví con mi dinero y ensayé mi obra de teatro en tres días, porque yo me sabía el guion de memoria de todos los personajes.
Taz Skylar
Has escrito, producido y actuado. ¿Dirigir cuándo?
No sé si quiero dirigir. Como actor puedes encontrar tu sitio sin saber exactamente qué aportas, pero como director tienes que saber qué vas a aportar antes de hacerlo, y yo todavía no lo tengo claro. Me encanta cuando cuadro con un director bueno en el que hay respeto y simbiosis, como Martin Campbell. Él está pirado de la cabeza, pero no te lo esconde, y si él me dice ir corriendo a pegarme contra una pared, lo hago. Ahora mismo no me veo ocupando las dos posiciones. Dirigiré si tengo un guion que quiero hacer y nadie me lo quiere dirigir.
¿Qué rutina tienes por la mañana para ir a hacer un rodaje?
Me levanto a las 3:30 de la madrugada si me recogen a las 4:30. Tengo mi bici estática al lado de la cama y hago entre 30 y 45 minutos inmediatamente. Me pego una ducha rápido y salgo corriendo al coche. Todas mis rutinas tienen que ser a prueba de balas. Llevo en la mochila un polvo verde que le echo al agua, un plátano y mantequilla de cacahuete. Me como eso en el coche mientras veo combates de la UFC o noticias de economía, y luego voy directo a maquillaje.
Y por último, ¿qué consejo le darías a una persona que comience en este mundo de la actuación?
El consejo sería que, si te vas a meter en esto, tienes que tener inmensamente claro quién eres. Porque en un mundo donde todo el mundo te está diciendo qué fuiste, qué estás a punto de ser, qué podrías ser o qué deberías hacer, es de importancia máxima saber exactamente qué es lo que eres. Porque si no sabes lo que eres cuando todo está tranquilo, cuando haya mucho ruido no vas a tener ni idea de quién eres. Ese sería mi consejo