El 'thriller' es un género muy favorecido en Netflix. Si se maneja bien, es uno de los más adictivos. Y, por los datos de Bomba en el Pan Am 103, parece que la serie lo ha hecho bien.
La miniserie de Netflix, un 'thriller' intenso y adictivo de seis episodios, es uno de los títulos más populares de la plataforma actualmente. La serie se estrenó el pasado 30 de julio y acumuló cinco millones de visualizaciones en solo tres días. Es un gran resultado, pero todavía es pronto para denominarla fenómeno. Los próximos días servirán para saber si es algo más anecdótico en las métricas de Netflix o es la nueva sensación de la plataforma.
Bomba en el Pan Am 103, creada por Jonathan Lee, está basada en una historia real. El 21 de diciembre de 1988, un avión que cubría la ruta Londres-Nueva York sufrió un atentado terrorista. Menos de 40 minutos después del despegue, una bomba a bordo explotó sobre la ciudad escocesa de Lockerbie. Murieron 270 personas. Está considerado el ataque terrorista más mortal en la historia de Gran Bretaña.
Hoy en Netflix: El final de la saga de superhéroes de 500 millones de dólares que despierta amor y odioLa explosión fue causada por explosivos plásticos ocultos en una radio dentro de una maleta. Lo ocurrido tuvo consecuencias que hoy día experimentamos cuando cogemos un avión. Desde entonces, las aerolíneas están obligadas a vincular las maletas con sus pasajeros y se inspecciona el equipaje en busca de explosivos. El número de cámaras de seguridad también aumentó para prevenir robos internos.
Netflix
La serie de Netflix, por su parte, se centra en los investigadores escoceses y estadounidenses que investigaron el suceso que, hasta el 11 de septiembre, fue uno de los actos de terrorismo aéreo más letales del mundo. Su investigación requirió la cooperación internacional. Una sin precedentes. La explosión a tanta altura dispersó escombros en una superficie de 2.100 kilómetros cuadrados, creando una gigantesca escena del crimen.
Connor Swindells, Merritt Wever, Patrick J. Adams y Eddie Marsan protagonizan la ficción.